Según el Kaiser, Alonso le ha ralentizado cuando se encontraba dando su última vuelta lanzada, lo que podría haberle costado algún puesto en la parrilla
Primera polémica de la temporada. Algo light, eso sí. Michael Schumacher se ha enfadado con Fernando Alonso tras la sesión de calificación, y se lo ha hecho saber al asturiano antes incluso de que éste se bajara de su monoplaza.
No hay imágenes de televisión, pero sí alguna fotografía en la que se ve al alemán dirigiéndose hacia el piloto de Ferrari con evidentes gestos de desaprobación. Alonso ha preferido no entrar al trapo, y se ha marchado de la escena rápidamente.
El problema del tráfico en la calificación del Gran Premio de Australia (en la que Vettel logró la ‘pole’ ) provocó el primer problema serio entre varios de los mejores pilotos del mundo.
Schumacher se fue directo al coche de Alonso cuando la Q3 había concluido para pedirle explicaciones de por qué no le había cedido el paso cuando él estaba realizando su intento de vuelta rápida y el asturiano estaba en la vuelta previa de calentamiento.
«Sólo le pedí si su equipo no le había avisado de que yo llegaba por detrás buscando un tiempo», explicó el piloto de Mercedes. «Y me contestó que no. Entonces le dije que me había roto el ritmo de la vuelta y me había perjudicado».
Tras este breve encontronazo, Schumacher se ha dirigido a Dirección de Carrera para quejarse por el comportamiento del español en la Q3.
Según el Kaiser, Alonso le ha ralentizado cuando se encontraba dando su última vuelta lanzada, lo que podría haberle costado algún puesto en la parrilla.
Michael Schumacher también ha protestado por el mismo motivo contra Lewis Hamilton. En este caso, el alemán se habría visto bloqueado por el inglés en la segunda ronda de la calificación.
Pese a las quejas, ni Alonso ni Hamilton han recibido ningún tipo de apercibimiento por parte de Dirección de Carrera. Sí lo ha hecho, en cambio, Pedro de la Rosa, por haber obstaculizado a Buemi.
Michael Schumacher ha finalizado la sesión de calificación en séptima posición, justo por detrás de su compañero de escudería Nico Rosberg. Schumi está convencido de que, sin el supuesto frenazo de Alonso, podría haber terminado en la cuarta plaza.

