La diferencia principal entre un coche eléctrico y un híbrido es que los segundos se caracterizan por tener una doble motorización. Es decir, combinan un motor eléctrico junto a otro de combustión interna, según recoge 20minutos y comparte VueltarapidaGT para Periodista Digital.
Dentro del mercado de los vehículos híbridos hay que hacer una distinción entre los híbridos eléctricos, los enchufables y los semihíbridos. Los coches híbridos enchufables también llamados PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicle) están preparados para que se puedan cargar conectándolos a un enchufe. Una vez agotada la carga eléctrica pueden seguir circulando gracias al motor de gasolina o diesel.
A diferencia de los enchufables, los híbridos eléctricos o HEV (Hybrid Electric Vehicle) se autorecargan. El motor eléctrico es el encargado de cargar la batería ayudándose de la energía que se genera y del motor de combustión.
Por otro lado, los coches semihíbridos o Mild Hybrid (MHEV- Mild Hybrid Vehicle Electric) también utilizan tanto un motor de combustión como un motor eléctrico. La diferencia con los híbridos eléctricos y los enchufables es que los semihíbridos utilizan la energía generada al frenar y la usan para arrancar el motor de combustión durante el arranque y el inicio de la marcha. Es decir, el coche no se impulsa con un motor eléctrico, sino que asiste al motor y reduce así su trabajo.
Tanto la batería como el motor de los vehículos híbridos son más grande que las de los semihíbridos. Un híbrido alimenta el motor durante cortas distancias y se recarga utilizando el propio motor o mediante el frenado regenerativo. En cambio, un mild-hybrid no permite que el vehículo pueda circular en modo 100% eléctrico. Otra de las diferencias es el precio ya que los semihíbridos son más económicos que los híbridos convencionales.

