Mariano Rajoy prevé que no haya una tercera vuelta de elecciones tras el 26J, salgan los resultados que salgan, y trabaja ya en el boceto de un Ejecutivo en solitario, con el apoyo de otro partido o en una gran coalición.
Lo que sí parece tener claro el Presidente en funciones, es en que la figura de Luis de Guindos necesitaría elevarse ante el resto, como una especie de ‘superministro’ para seguir llevando con pleno poder la cartera de los españoles.
Lo cuenta José María Triper en eleconomista.es, señalando que esto sería un premio para De Guindos, por los servicios prestados hasta la fecha como artífice del cambio de rumbo de la economía y en las negociaciones en Bruselas, especialmente, si logra que no haya multa a España por el déficit.
Pocas novedades más incluiría Rajoy, dado que no es amigo de cambios, y la duda reside en el ministro Montoro: él quiere seguir, pero en Moncloa no le ven a las órdenes de Guindos, quien no quiere a Montoro, pero tampoco quiere Hacienda. La continuidad del titular de Hacienda podría frustrar el ‘superministerio’ de Guindos y llevar a Nadal a Economía. Porque en Génova se conjugan otras variables, como la posibilidad de dar entrada en el Ejecutivo a independientes próximos al PSOE en el caso de darse una gran coalición o una abstención socialista.

