En los pasillos del socialismo español no se habla de otra cosa. Lo que empezó como un escándalo de supuesta corrupción en torno a Borja Cabezón, adjunto a la Secretaría de Organización del PSOE, ha derivado en un auténtico terremoto sentimental que tiene a José Bono en el ojo del huracán.
Durante el programa Horizonte, la periodista Ketty Garat soltó una auténtica bomba: el exministro de Defensa y expresidente del Congreso habría iniciado una cercana y discreta relación con Juan Segovia, nada menos que el primo de Cabezón y actual redactor de discursos del presidente de la República Dominicana.
Segovia, mucho más joven que Bono, fue una de las promesas del socialismo madrileño, diputado regional y rostro de aquella generación que quiso rejuvenecer al partido en la Comunidad de Madrid. Sin embargo, su estela política se fue apagando tras perder la batalla interna frente a Sara Hernández. Ahora, su nombre regresa a las portadas, aunque no por motivos políticos.
Fuentes cercanas al entorno socialista aseguran que Bono y Segovia comparten algo más que amistad, y que el veterano político —separado desde hace años y padre de cuatro hijos— habría encontrado en el Caribe no solo negocios, sino también amor. En República Dominicana, el joven exdiputado se desempeña como asesor presidencial, y no faltan quienes apuntan a que allí se gestó esta sorprendente historia sentimental.
El rumor no es nuevo: Carmen Lomana ya insinuó hace un tiempo que Bono mantenía relaciones con hombres, algo que muchos tomaron entonces como una simple confidencia televisiva. Hoy, sin embargo, la “conexión dominicana del PSOE” parece haber dado la razón a la socialité.
Entre el misterio, la política y el corazón, el nombre de José Bono vuelve a copar titulares. Y esta vez, no por sus discursos, sino por su corazón profundamente rojo y caribeño.

