La calle Marqués de Larios, ubicada en el barrio de Cascajos en Logroño, se convirtió en el triste telón de fondo de una historia que nadie desea contar, pero que deja huella en toda una ciudad. Una niña de 13 años y un joven de 20 años fueron hallados sin vida junto a una obra, después de haber caído desde la parte alta del edificio en construcción. La Policía investiga este suceso como un posible salto voluntario.
Las primeras investigaciones no han encontrado señales de violencia externa sobre los cuerpos. La principal hipótesis es que ambos accedieron por voluntad propia al interior del edificio y se lanzaron desde una planta elevada, sin indicios hasta el momento de que hubiera otras personas involucradas. Horas antes, la familia de la menor había denunciado su desaparición, lo que añade una capa adicional de angustia a esta historia marcada por la juventud, el descontrol emocional y un entorno sentimental complicado.
La secuencia de los acontecimientos: una furgoneta, un vallado destrozado y una obra vigilada
La reconstrucción inicial se basa en varios elementos claros: el impacto de un vehículo contra las vallas del recinto, el sistema de alarma activado y las imágenes captadas por las cámaras de seguridad.
Los momentos clave son:
- Poco después de las 23.30 horas, una furgoneta entra en la calle Marqués de Larios y choca violentamente contra las vallas que protegen la obra, dejándolas destrozadas.
- El vehículo accede al solar con el motor encendido, luces activadas y puertas abiertas.
- El accidente activa el sistema de alarma del constructor, alertando tanto a los responsables como a la Policía.
- Dos jóvenes, un chico de 20 años y una niña de 13, descienden de la furgoneta y entran al edificio por la planta baja. Suben por las escaleras hasta los pisos superiores y, según las investigaciones, se lanzan al vacío.
- Minutos más tarde, un directivo del constructor que vive cerca llega alertado por el aviso interno y se encuentra con la furgoneta aún funcionando y los dos cuerpos ya sin vida sobre el suelo junto a la acera donde se levanta el edificio.
- Justo después llega la Policía Nacional, que asume las diligencias. También se hacen presentes efectivos del Servicio Riojano de Salud, quienes solo pueden certificar los fallecimientos, así como servicios funerarios.
Las fuentes policiales y desde la Delegación del Gobierno subrayan dos aspectos importantes: no hay signos visibles de violencia y el recinto cerrado con cámaras y vallado limita mucho las posibilidades de intervención externa. Así, desde el principio, el salto voluntario ha sido considerado como el eje central de la investigación mientras se espera el resultado autópsico y un análisis minucioso del material audiovisual.
Los cuerpos han sido trasladados al Instituto de Medicina Legal de La Rioja para realizar las autopsias pertinentes. Estas deberán aclarar con precisión la hora exacta del fallecimiento, descartar cualquier sustancia que pudiera haber afectado su capacidad para decidir y confirmar lesiones compatibles con una caída desde gran altura.
Una relación desigual bajo observación y una denuncia previa por desaparición
Más allá del contexto físico del suceso, es fundamental examinar la dinámica personal entre los dos afectados. Varios medios coinciden en señalar que entre el joven y la menor existía una relación sentimental, conocida en su círculo cercano pero desaprobada por la familia debido a la diferencia edad.
Algunos detalles relevantes han salido a la luz:
- El joven, con 20 años, sería rumano y residente en Logroño, con cierta conexión previa con la menor.
- La adolescente tenía 13 años y vivía en Villamediana de Iregua, una localidad cercana a Logroño.
- La familia rechazaba esta relación debido a la diferencia generacional y los riesgos asociados a ella.
- Horas antes del trágico desenlace, su familia había presentado una denuncia por desaparición tras no encontrarla después de haberse ido con el chico.
Este detalle temporal resulta clave: mientras sus familiares buscaban a la niña e interponían la denuncia, ambos ya estaban dirigiéndose hacia esa obra en Cascajos. Para los investigadores, este contexto familiar tenso, junto con conflictos sentimentales y posiblemente una sensación agobiante de no tener salida, es parte integral del rompecabezas. Sin embargo, aún no hay claridad sobre qué pudo desencadenar esa decisión final.
La Policía está centrando sus esfuerzos en entender los motivos detrás del hecho revisando:
- dispositivos electrónicos (mensajes, redes sociales)
- movimientos registrados en las horas previas
- antecedentes sobre conductas autolesivas o amenazas verbales
Se solicita prudencia y respeto mientras avanzan estas indagaciones y se incorporan los resultados forenses.
Qué se sabe del joven y de la menor: perfiles incompletos ante un vacío informativo
Por ahora, las autoridades no han revelado sus identidades ni existe mucha información personal disponible. No obstante, algunos rasgos básicos ayudan a entender mejor el contexto.
Perfil del joven (20 años):
- Varón con 20 años.
- Nacionalidad rumana; residente en Logroño.
- Relación sentimental con la menor.
- Considerado por su entorno como figura influyente sobre ella; sin datos oficiales sobre antecedentes penales o policiales.
Perfil de la menor (13 años):
- Adolescente con 13 años.
- Vecina de Villamediana de Iregua.
- Relación amorosa con un adulto que generaba desaprobación familiar.
- Su familia actuó rápidamente al no localizarla e interpusieron denuncia por desaparición pocas horas antes del trágico acontecimiento.
Las autoridades están siendo cautelosas al proporcionar detalles sobre su escolarización o vida social para proteger a la menor. Este silencio institucional contrasta con el bullicio social que circula por redes sociales donde abundan especulaciones infundadas. Los investigadores intentan aislar ese ruido para centrarse únicamente en hechos verificables.
Investigación abierta: autopsias, cámaras y línea principal
En esta etapa inicial, los pasos cruciales para esclarecer lo ocurrido se organizan en tres frentes:
- Autopsias y análisis forense
- Precisar con exactitud hora del fallecimiento.
- Confirmar si las lesiones corresponden efectivamente a una caída desde altura.
- Investigar si había presencia de alcohol u otras sustancias que pudieran influir en su comportamiento.
- Revisión audiovisual
- Las cámaras registraron tanto entrada como recorrido dentro del edificio por parte ambos jóvenes.
- Se busca determinar si hubo más personas alrededor o movimientos sospechosos durante esos momentos críticos.
- Se contrastará horarios registrados con alarmas activadas o llamadas recibidas.
- Entorno social
- Declaraciones tomadas a familiares, amigos o posibles testigos.
- Estudio sobre cómo evolucionó su relación sentimental así como conflictos recientes.
- Análisis digital para identificar mensajes relevantes o señales previas.
La hipótesis principal sigue siendo un salto voluntario pactado, respaldada por ausencia total signos externos violentos así como toda evidencia recogida desde que impacta esa furgoneta hasta caer al vacío. Sin embargo, los investigadores se muestran cautelosos; no darán nada por cerrado hasta obtener informes forenses completos junto revisar exhaustivamente todos los soportes visuales.
Reacciones: impacto social ante menores vulnerables
Aunque las instituciones han optado por mantener un discurso cauteloso respecto al caso, surgen numerosas preguntas que ya circulan discretamente entre educadores, médicos e integrantes del ámbito seguridad.
Entre ellas destacan:
- La vulnerabilidad emocional que presentan adolescentes atrapados en relaciones desiguales con adultos jóvenes; tal como sucede aquí entre los jóvenes involucrados (13 y 20 años).
- Cómo supervisar adecuadamente vínculos formados principalmente a través entornos digitales que escapan control cotidiano.
- La facilidad para acceder espacios restringidos pese medidas seguridad existentes como vallados o alarmas; algo evidente cuando utilizaron vehículo para entrar al recinto.
En Cascajos reina una mezcla entre incredulidad y cansancio colectivo: otra madrugada marcada por sirenas policiales e imágenes tristes asociadas a tragedias personales. No hay concentraciones masivas ni gestos públicos ostentosos; más bien conversaciones murmuradas entre vecinos intentando entender cómo dos vidas tan jóvenes llegan a truncarse tan abruptamente.
Preguntas aún sin respuesta
Aún permanecen interrogantes esenciales sin respuesta clara:
- Si existió algún plan previo para acabar con sus vidas.
- Qué detonante específico pudo llevarles hacia esa decisión fatal durante esas horas.
- Si hubo intentos previos autolesivos o señales pasadas inadvertidas dentro su entorno.
- Qué mejoras pueden implementarse respecto sistemas seguridad ante impactos deliberados.
La investigación buscará responder estas incógnitas siguiendo procedimientos formales; pero lo cierto es que el relato que quedará grabado en Logroño será otro muy distinto: el cuento triste acerca dos jóvenes cuyas razones aún son difíciles comprender completamente eligieron ese lugar durante aquella fría noche invernal para cerrar sus historias personales. Y ese tipo relato es uno difícilmente asimilable para toda comunidad afectada.
