El suceso, ocurrido la tarde del domingo, obligó al gestor ferroviario Adif a suspender toda la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía —con destino a Córdoba, Sevilla, Málaga y Huelva— durante toda la jornada del lunes 19 de enero. La medida afectará a más de 200 servicios ferroviarios y a miles de pasajeros.
Según las primeras informaciones, el tren Iryo 6189 Málaga–Puerta de Atocha descarriló a la altura de Adamuz, invadiendo la vía contigua justo cuando circulaba el Renfe 2384 Madrid–Huelva, que también terminó descarrilando. Dentro del tren siniestrado viajaban unas 300 personas, y los equipos de emergencia aún trabajan para liberar a pasajeros atrapados entre los vagones deformados.
Dispositivo de emergencia desplegado
El 112 de Andalucía ha activado el Plan Territorial de Emergencias en fase 1 y movilizado tres puntos de asistencia en Madrid, Córdoba y Huelva. El 061 confirmó el envío de cinco UVIs móviles, un vehículo logístico y cuatro unidades DCCU para atender a los heridos.
Por su parte, Adif habilitó el teléfono 900 10 10 20 para familiares de las víctimas, mientras que Iryo puso a disposición de los afectados el número 910 15 00 00.
Estaciones abiertas toda la noche
Ante el caos ferroviario, las estaciones de Atocha, Córdoba, Sevilla y Málaga permanecerán abiertas toda la noche para atender a los cientos de viajeros afectados. En Atocha, el Samur-PC ha desplazado un equipo de psicólogos y una ambulancia básica para asistir a familiares y pasajeros.
Los servicios de emergencia continúan trabajando en la zona, donde se prevé que las labores de rescate y limpieza se prolonguen durante horas. España revive con este siniestro una tragedia ferroviaria de magnitud que no se recordaba desde el accidente de Santiago de Compostela en 2013.

