Gustavo Iruegas Evaristo un diplomático y político nacionalista que amaba su patria y un gran ejemplo para las futuras generaciones de mexicanos.
Señor Embajador, que dolor causa su partida; cuanta falta hace su visión del México que todos anhelamos, que todos deseamos.
Por ahora, solo le digo, descanse en paz estimado amigo, descanse en paz.
Fallece Gustavo Iruegas, un gran mexicano. Diplomático de 38 años de carrera, participó en varias misiones de México en diversas naciones de América Latina y el Caribe, desempeñándose también en diversos cargos en la Secretaria de Relaciones Exteriores relacionados con organismos internacionales.
También en calidad de Embajador, fue cónsul de México en San Diego, California, Estados Unidos además de haber sido Subsecretario de Relaciones Exteriores para América Latina y el Caribe.
Obtuvo el título de Maestría en Administración Militar para la Seguridad Nacional por el Colegio de la Defensa Nacional de la Secretaria de la Defensa Nacional. Asimismo, publicaba regularmente artículos de opinión para el periódico La Jornada.
En el ámbito académico, se desempeño como profesor de Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, y en la universidad Iberoamericana.
Perteneció al «Gobierno Legítimo» de Andrés Manuel López Obrador, donde fungió como Secretario de Relaciones Internacionales.
Falleció el 22 de Octubre del 2008 víctima de una cáncer en La Habana, Cuba. http://es.wikipedia.org/wiki/Gustavo_Iruegas
El embajador Gustavo Iruegas deja un gran legado. Como diplomático, el embajador Gustavo Iruegas hizo escuela entre jóvenes del servicio exterior en torno a los principios de la soberanía, la autodeterminación y la solución pacífica de los conflictos. Fue, desde el gobierno de José López Portillo hasta los primeros años del foxismo, uno de los principales enlaces entre el gobierno de La Habana y el de México. Como negociador en conflictos armados, participó en las iniciativas más trascendentes de la política exterior del país: Grupo Contadora, acuerdos de paz en El Salvador y Guatemala, entre otros.
Al enfrentar un proceso semejante en su propio país, como jefe de la comisión gubernamental en la negociación con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en San Andrés Larráinzar, en 1995, se impuso su visión institucional.
Como funcionario clave en la Secretaría de Relaciones Exteriores, estuvo a cargo de la embajada mexicana en Managua luego de la ruptura de relaciones con el gobierno del dictador Anastasio Somoza. Fue artífice y asesor en gran número de conferencias internacionales y reuniones cumbre que, como la Iberoamericana en Guadalaja en 1990, afianzaron el liderazgo de México en el teatro de las relaciones globales. Como funcionario del área consular, contribuyó a sentar las bases de la actual estructura de la cancillería mexicana en la protección de mexicanos en el extranjero.
Gustavo Iruegas fue accionista fundador de este diario en 1984. Como estudiante, fue el primer civil en cursar la maestría en administración militar para la seguridad nacional por el Colegio de la Defensa Nacional.
Cuando estaba en el punto más alto de su trayectoria diplomática, el gobierno de Vicente Fox lo dio de baja como subsecretario para América Latina de la cancillería. La alineación del gobierno panista con Estados Unidos, iniciada con el ex canciller Jorge Castañeda, culminaba con el proceso de Luis Ernesto Derbez de llevar la relación de México con Cuba a la antesala de la ruptura. Así, se decidió que Iruegas, el decano de mayor nivel en la institución, no tenía “el perfil requerido” para conducir las relaciones con el subhemisferio.
Iruegas adelantó su jubilación y puso fin a una carrera diplomática de 38 años. Entró a la docencia como profesor de relaciones internacionales en la Universidad Nacional Autónoma de México –su alma máter– y en la Universidad Iberoamericana. Se incorporó a la plantilla de colaboradores de La Jornada. En ese periodo también escribió un libro de investigación sobre sus raíces familiares en su estado de origen, La complicidad de Coahuila.
A partir de las controvertidas elecciones de 2006, decidió cancelar una regla de oro personal que hizo valer a lo largo de su vida como diplomático: no militar políticamente. Se incorporó al movimiento lopezobradorista, donde fue designado secretario de Relaciones Exteriores en el equipo del “gobierno legítimo”. Sus últimas actividades estuvieron volcadas a la batalla por evitar la aprobación de la iniciativa calderonista para privatizar la industria petrolera.
Un cáncer fulminante le ganó la carrera. Ayer, al principiar la tarde en La Habana, murió en el Centro de Investigaciones Médicas Quirúrgicas. Su esposa, Susana Iruegas, estaba a su lado.
La Secretaría de Relaciones Exteriores emitió anoche un comunicado para expresar sus condolencias por la muerte de Iruegas, a quien le reconoció una larga y destacada trayectoria en la diplomacia mexicana.
En la cancillería se desempeñó como subsecretario para América Latina y el Caribe, oficial mayor, director general de Organismos y Mecanismos Regionales Americanos, director general del Sistema para las Naciones Unidas y director general de Protección, entre otros cargos. En el exterior fue embajador de México en Uruguay, Noruega y Jamaica, así como cónsul general en San Diego, Estados Unidos.
Asimismo, desempeñó labores diplomáticas en las embajadas en El Salvador, Nicaragua, Brasil y Cuba.
Le sobreviven sus hijos Amuán e Itznik, y su nieta Valentina.
Información y texto de Blanche Petrich http://www.jornada.unam.mx/2008/10/23/index.php?section=politica&article=012n1pol
El embajador Gustavo Iruegas Evaristo murió ayer en La Habana, Cuba, a consecuencia de su delicado estado de salud, que lo mantenía en tratamiento médico en la isla desde hace dos meses.
Luego de una trayectoria de 37 años en la diplomacia mexicana, al ingresar al Servicio Exterior Mexicano en 1966 y retirarse en 2003, Iruegas Evaristo fungía como secretario de Relaciones Internacionales del denominado gobierno legítimo, encabezado por Andrés Manuel López Obrador.
La Secretaría de Relaciones Exteriores lamentó el fallecimiento del embajador, de quien destacó su trayectoria diplomática, y expresó su más sentido pésame a los familiares de Iruegas Evaristo.
La dependencia informó que en la cancillería, Iruegas Evaristo se desempeñó como subsecretario para América Latina y el Caribe; oficial mayor; director general de Organismos y Mecanismos Regionales Americanos; director general del Sistema para las Naciones Unidas, y director general de Protección, entre otros cargos.
En el exterior, fue embajador de México en Uruguay, Noruega y Jamaica, así como cónsul general en San Diego, Estados Unidos.
También desempeñó labores diplomáticas en El Salvador, Nicaragua, Brasil y Cuba.
De Gustavo Iruegas, la entonces ministra de Relaciones Exteriores de El Salvador, María Eugenia Brizuela, en 2001 reconoció que el subsecretario de la SRE en ese momento, “encabezó y liberó la primera misión que llegó a El Salvador”, en atención de las víctimas que ocasionó el terremoto del 13 de enero de ese año, en aquella nación.
Como subsecretario para América Latina y el Caribe, Iruegas Evaristo fue enviado por el gobierno de Vicente Fox, en misión especial, precisamente a La Habana, el primero de marzo de 2002, donde exhortó reiteradamente a 21 ciudadanos cubanos que habían asaltado la sede diplomática mexicana a abandonar sus instalaciones, al considerar que “no contaban con ninguna razón verdadera ni derecho alguno” para permanecer ahí.
Más tarde fue desalojada la embajada por personal especializado desarmado, conforme a la solicitud y los deseos del gobierno mexicano, sin que ocurriera incidente alguno. http://www.milenio.com/mexico/milenio/nota.asp?id=670833