OLEAJE ALCARREÑO O RIMA EN OLEAJE
Por oleaje alcarreño o rima en oleaje, hay que entender la altenancia de la rima en los primeros dos cuartetos de un soneto.
De esta forma, los cuartetos iniciales no riman 11A-11B-11B-11-A, como ocurre dentro del soneto clásico, sino que alternan u «olean» sin rimas, según la fórmula 11A-11B-11B-11A y el segundo así 11B-11A-11A-11B.
Ello produce una sorpresa inesperada en la rigidez del soneto clásico, y una eufonía especial que produce la renovación en una estrofa que parecía inamovible y tallada sobre piedra, sin la variación que aquí se describe.
Fue innovación que apareció primero en el llamado «soneto alcarreño» (de 16 sílabas y dos oleajes), pero que progresivamente ha ido pasando incluso al soneto clásico y a otros tipos de estrofas ahora «oleadas».
Véanse aquí algunos ejemplos:
OLEAJE ALCARREÑO O RIMA EN OLEAJE
2. ESTROFA: Soneto alcarreño.
Estructura: Variante del soneto clásico, pero con una extensión de dieciséis versos, que se agrupan en cuatro cuartetos. Sus rimas se distribuyen, también en oleaje por cada uno de los dos grupos de cuartetos: (11A, 11B, 11B, 11A – 11B, 11A, 11A, 11B – 11C, 11D, 11D, 11C – 11D, 11C, 11C, 11D).
En ocasiones, los cuatro cuartetos pueden tener la misma permutación en oleaje de dos rimas solamente, y no una doble serie de rimas. Asimismo, puede estar compuesto por versos alejandrinos o polimétricos. También cabe acompañarlo con un estrambote asonantado, inclusive bastante largo, lo que le dota de nuevas sonoridades y permite tratar los temas en profundidad.
Nombre: Se denomina así por analogía con la copla alcarreña, con la que comparte la sensación de oleaje.
Efecto: Cadencia especial del soneto a causa de la disposición descrita de la rima.
Ejemplos 1: Soneto alcarreño tipo
GOTAS DE LLUVIA REPENTINA SOBRE GUADALAJARA
(Soneto alcarreño)
Llueve llenando el cielo de lluviosas
eees, que van cayendo en cortinas.
Gotas con agua, una de otra vecinas
cayendo hasta el suelo esplendorosas.
Gracias por llegar, gotas peregrinas
a este mundo, como pizcas ruidosas,
llovéis llenando de ees tan valiosas
que separan cosechas de las ruinas.
“Aquí tenéis mi cuerpo, antes reseco”
dice el planeta, hojas bailarinas.
Y España, Castilla, Alcarria, vitrinas
son para vuestra luz cayendo en eco.
Aquí abajo tenéis, suaves bocinas,
mi cuerpo también, holgado y enteco;
aquí abajo. Soy Juan Pablo Mañueco,
que espera vuestras gotas repentinas.
del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)
Ejemplo 2: Soneto alcarreño de versos alejandrinos, y con oleaje mayor entre el primer y el cuarto cuarteto, por un lado, y el segundo y el tercero, por otro.
SONETO ALCARREÑO DE LA IGLESIA DE SAN NICOLÁS
Por esta nave única de planta en cruz latina,
mas con variadas grandes capillas laterales,
singlan naves que bogan para curar los males
por las cuales la nave del alma se encamina.
Sobre el amplio crucero, una cúpula redonda
con balconada y sol que desciende por linterna,
da paso desde el cielo a la clara luz eterna
que cala entre la iglesia celeste lumbre honda.
Dentro, el mayor retablo ocupado es por caverna
de columnas salomónicas formando fronda
sobre sí mismas girando, en marmórea ronda
grisácea, al cielo rodando en torsión eterna.
Son tan blancos e intensos del cielo estos umbrales
y cargada en barroco cada labrada esquina
que al fondo del claro cruce de la cruz latina
se sienten ya cánticos de coros celestiales.
Del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)
Ejemplo 3: Soneto alcarreño, con largo estrambote asonante.
EL PAPEL MÁS IMPORTANTE DE LA OBRA
Si nací es para, amando, haber amado
a quien nacida para mí lo ha sido.
En ti, el amor, esposa, he conocido
cual supe de inicio había llegado.
No oscura sombra, Tierra, sino nido
eres, a quien ama y se siente amado.
Yo en ti, por ti, a ti, de ti, estando al lado,
hermosa hora, ola, onda, oda, rosa, mido.
¡Oh, pasión del amor que en ti ha llegado
a musitar tiempo grato a mi oído,
desbordante fuerza en que arriba, huido,
cuanto quiere vivir enamorado!
Nunca digáis que la Tierra es ni ha sido
Infierno por Satán entronizado,
aunque a veces lo semble, por malvado.
Silba el silbo de Amor, que tú me has dado.
Cierto que, cuando jóvenes,
creemos que el Amor va a ser luna de miel siempre,
mas cuando giran de la edad los goznes
se ve que el arrebato no dura eternamente.
Pero aunque se vea luego que el amor
tiene también sus luces y sus sombras,
el papel del corazón
es con mucho el más importante de la obra.
Porque lo que pétalos de Amor
van aromando en su caída, lentamente, sobre el suelo,
será el aroma de la vida. Será el olor
que levanten de la tierra mojada, cuando lluevan, desde el cielo, las gotas del recuerdo.
Hoy siento
que no valen mil años de la idea
lo que un instante azul del sentimiento,
escribió alguien con lúcida claridad de pensamiento,
en el que el único problema es el “mientras”.
“Hoy”. Quizá mañana no sea como ayer fuera.
Pero siempre, al final, en el balance
de la vida, el mejor contenido e idioma
del tiempo por el que hiciste el viaje
es el Amor, el gran y único argumento de la obra.
Del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)
NOTA ADICIONAL: Otras variaciones que puede adoptar el alcarreñismo poético u oleaje dentro de los versos de arte mayor para dar forma a otras agrupaciones de versos, por ejemplo, a series de endecasílabos y alejandrinos alcarreños que no llegan a formar estrofa, o a la lira alcarreña.
Estructura: Se trata de llevar el efecto del oleaje alterno “alcarreño” a series indefinidas (no sujetas a estrofa alguna) de endecasílabos, alejandrinos o liras, consiguiendo los ya conocidos efectos sonoros…
A/ Serie indefinida de endecasílabos alcarreños.
Ejemplo:
DES-PUÉS-DE-TO-DO
Después de todo, no todo era todo.
Nada era nada, pues algo sí había
que la nada con algo siempre unía,
haciéndola ser toda de otro modo.
Fue la vida quizá la que vivía
en cuanto semblaba nada y fue todo,
viviendo no en ilusión, sí en recodo
donde Vida se hiciera vida mía.
Después de todo, algo sí habrá quedado.
Nada pasa del todo, si ha vivido,
pues todo lo que fue, cuando ha existido,
rastro de Amor vivido habrá dejado.
Más da haber que no la vida vivido.
Algo era lo que duró y ha quedado
a vida asido, en rumbo caminado.
Aunque, después de tanto, yo me haya ido.
Después de todo cuanto siempre he amado,
luego de que la vida se retira,
queda el Amor aún, el cual respira.
Y ese Amor cuando todo haya pasado,
mostrará que no todo fue mentira.
Después de todo, queda siempre ese hado
que hace algo ser eterno, aunque pasado.
“Nunca” vive Vida en “siempre”, si expira,
pero Amor en el Cosmos ha dejado.
Del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)
B/ Serie indefinida de alejandrinos alcarreños
LO SEGURO
(Alejandrinos alcarreños)
Tener inteligencia y advertir solamente
que nada se sabe, con convicción, da tristeza,
aun siendo un saber mayor que goza la corteza
de un árbol dúctil o que la dura roca siente.
Por más que ejerzamos intrépida la proeza
de avanzar en una hipótesis y en la siguiente,
nunca será la resolución la suficiente
para apartar de la incertidumbre la maleza.
Alguna confirmación vendrá de entre la ciencia
Física, Química y Matemática… Belleza,
aunque ya es relativa, dará cierta pureza.
El resto su exactitud ya siempre nos silencia.
De modo que fuese siempre engaño y ligereza
decir que otra cosa se posee que apariencia
de verdad, que tan sólo el crédulo reverencia.
Nada es verdad ni mentira… es la única franqueza.
Sócrates súpolo “amando” a la sabiduría
sin poseerla. Es toda de él y humana grandeza.
Quien se llama sabio dueño de verdad empieza,
sofista, embaucando. No ama la filosofía.
Y esa es cuanta infalible, veraz, fiable certeza
nos da Lógica o Razón frente a la fantasía
de las abstracciones, sin afianzar todavía.
¿Demás? Mentira y verdad relativa es fijeza.
Aparte de ello, sabemos sólo como cierto
que hemos de morir por orden de Naturaleza
a todo lo existente, y que es tal nuestra certeza
saber que ese destino lo tenemos abierto,
sin comprender otra más perdurable justeza.
Ni adónde vamos, por camino desigual e incierto;
ni de dónde venimos, de qué puntero puerto.
Relativos entes los que aloja la cabeza.
Hasta la Matemática, Física, Química… Y la Belleza.
Y que hay que seguir, con el Amor y el corazón despierto…
¡Que luz arroje Lógica a nuestra vida de aspereza
en esta vida en que el camino es siempre encubierto!
Del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)
C/ Lira alcarreña. Oleaje de solo dos rimas a lo largo de una lira de veinte versos, o bien podrían rimar la primera con la segunda estrofa y la tercera con la cuarta, con otras dos rimas diferenciadas.
LIRAS ALCARREÑAS, CON ACRÓSTICO
Lo que sigue es agreste,
Iluminado azul, dueño del cielo,
Rozando a lo celeste.
Albar nube en revuelo
Siguiendo el viaje de su lento vuelo.
Alcarria en grato suelo,
La Campiña de Henares por el Este,
Con Sierra en terciopelo.
Áspero hocico geste,
Recio de altas cumbres como brava hueste.
Restando hacia el Sudeste
El beso del Alto Tajo, en consuelo
Ñudoso en que se apreste,
A cada amplio riachuelo,
Señorío en Molina en luz en rielo.
Alcemos de belleza su ancho velo
y el resto de Arriaca igual se orqueste,
en versos que por vosotros ahora mismo ya cincelo.
¡Qué fermoso apunta el sol al viaje que ya enhieste!
Del libro “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (2015)

*