La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

Lucas Calvo: “En UPyD necesitamos un discurso que conjugue unidad y altura de miras”

El currículum de Lucas Calvo, empresario hotelero y miembro de una consultora de comunicación, impresiona: licenciado con honores en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Kent y doctor en Ciencias Histórico-Jurídicas y Humanísticas por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, entre 2009 y 2014 fue asistente en el Congreso de los Diputados, especializado en temas de Economía. Ha puesto su caudal de conocimientos y experiencia al servicio de UPyD, en cuyas listas para las elecciones europeas de 2014 figuró. Hoy, como todos, está preocupado por el futuro del partido. Pero tiene fe. Con Irene Lozano, a la que espera ver elegida portavoz el 11 de julio, cree que ha llegado el momento de escuchar a todos: a otros partidos, a los ciudadanos y a los militantes.

¿Cómo valoras la situación actual de UPyD?

Soy optimista. El batacazo electoral ha sido duro y, sin duda, hay muchas cosas que cambiar. Creo que este momento puede ser un punto de partida para evolucionar, asentar y dar el paso definitivo para convertirse en la alternativa a la polarización política e ideológica que existe en España. Con unidad, ganas, esfuerzo y energía es una situación que podemos y debemos remontar. Volveremos a recuperar el espacio de influencia política que nunca debimos perder

Con este balance, ¿cómo llega el partido de cara al congreso extraordinario de julio?

Tocado, pero no hundido. UPyD se encuentra en una encrucijada: estamos en pleno proceso de maduración como partido político y, por ello, debemos cambiar muchas cosas, profesionalizar nuestras estructuras y, sobre todo, hacer llegar nuestro mensaje de una manera más atractiva y cercana. Muchos ven el congreso extraordinario como el día del juicio final de UPyD; yo lo veo como el día en que UPyD volverá a renacer, el día en que recuperaremos el espíritu de Vistalegre, que tanto se ha echado en falta en los últimos meses.

¿A quién apoyarás para la portavocía y por qué?

Apoyaré a Irene Lozano. Nos encontramos ante una situación difícil y necesitamos a una persona dinámica, con fuerza, con un discurso de cara a la afiliación que promueva la unidad y, de cara al ciudadano, con altura de miras. De los candidatos que se han postulado hasta el momento, Irene es la que más se ajusta a este perfil de portavoz que necesitamos para recuperar la confianza tanto de la afiliación como de los ciudadanos.

¿Cómo valoras la filtración de correos electrónicos de Irene Lozano y otros militantes por parte del actual Consejo de Dirección y en plena carrera hacia el congreso de julio?

Creo que el Consejo de Dirección ha intentado contentar a unos y otros, pero al final no lo ha conseguido. Ha tratado de dar respuesta a los afiliados que reclamaban información tras conocer por algún medio de comunicación ciertos movimientos de Irene el mismo día de inicio de la campaña dañando gravemente la imagen del partido y, por otro lado, ha querido dar la sensación de no influir en el proceso dejando la decisión sobre el futuro de Irene en manos del próximo Consejo de Dirección. Desde mi punto de vista, este ha sido el error más grave, porque se ha potenciado la imagen de división interna en los medios de comunicación.

¿Cuál crees que debe ser el papel de Rosa Díez ahora que se ha confirmado que no seguirá siendo la portavoz magenta?

Desde mi punto de vista, Rosa ha hecho mucho por España y por UPyD. Esto es innegable. Es momento de que UPyD vuele sin ella. Ella ha colocado al partido en escena. Lo ha consolidado como un referente de la regeneración democrática, pero UPyD se percibe ahora como un partido viejo porque Rosa lleva muchos años en las instituciones. Ha llegado momento de dejar al “hijo” volar, madurar y dar el salto al siguiente nivel. Aunque sea duro, este proceso se debe hacer sin Rosa. Lo que sí espero es que, a partir del 12 de julio, tanto ella como Carlos Martínez Gorriarán, Toni Cantó o el propio Álvaro Anchuelo aporten su experiencia y su valía al Consejo de Dirección que salga elegido y, sobre todo, al candidato que presentemos a las elecciones generales de finales de año. Estamos en un momento en el que es necesario dejar de lado sentimientos y percepciones personales; debemos tener altura de miras y pensar en el proyecto si queremos que sobreviva.

¿Qué ha llevado a UPyD a interrumpir su crecimiento en el último año, tras las elecciones europeas de mayo de 2014?

Creo que se debe a una mezcla de mala gestión interna con una estrategia política que no ha evolucionado y no ha sabido adaptarse al nuevo escenario político. Internamente, no hemos sabido canalizar las críticas de manera adecuada, no hemos sabido positivizar estas críticas y aprender de nuestros errores. Cuando las cosas van bien, no es necesario cambiarlas, pero, cuando se cometen errores, hay que asumirlos, realizar los cambios necesarios y seguir hacia adelante. Por otro lado, creo no hemos sabido profesionalizar ciertos procesos internos. No hemos sabido adaptar las mejores prácticas empresariales a nuestro funcionamiento y, con ello, hemos generado una estructura interna poco dinámica; y eso es la muerte de cualquier organización.

En cuanto a la estrategia política, creo que hemos cometido dos errores fundamentales. En primer lugar, hemos priorizado la acción judicial frente a la política. Es duro decirlo, porque la labor que hemos realizado en el caso Bankia u otros procesos judiciales ha sido excepcional, pero ha sido tan excepcional que nos hemos volcado demasiado en ella, tanto desde la perspectiva económica como política. Por otro lado, no hemos sabido ver ni entender lo que ciudadanía está pidiendo hoy a los partidos políticos: en el nuevo escenario, los ciudadanos exigen a los partidos que tengan capacidad para entenderse y llegar a acuerdos. Nosotros no hemos sabido entender esta realidad.

¿Qué prioridades debería marcarse el Consejo de Dirección que salga del congreso extraordinario de julio para ilusionar a la ciudadanía y a sus propios militantes?

Debemos recuperar la imagen de partido fresco y dinámico que teníamos hasta hace no tanto tiempo. Para ello, debemos mostrarnos cercanos, dispuestos a hablar con cualquiera y escuchar lo que tiene que decir. Y esto no es solo escuchar a los ciudadanos o al resto de formaciones, sino también escuchar más y mostrarnos más cercanos a nuestra afiliación, que son el auténtico eje vertebrador de nuestro partido. Por último, creo el futuro Consejo de Dirección debe centrarse en difundir nuestro mensaje. En UPyD hemos realizado una labor parlamentaria y judicial excepcional estos años, pero nos hemos olvidado de poner en valor nuestro trabajo, asumiendo que este hablaba por sí solo.

¿UPyD puede volver a ocupar el espacio que un día tuvo y aspirar a ser una alternativa real en las elecciones generales de finales de año?

Estoy convencido de ello, aunque no estoy tan seguro de que lo podamos lograr en solitario.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

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