La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

Chema Larrea: “Renovadores ha recuperado para UPyD el espíritu de Vistalegre”

Se define como “rebelde sin causa”, pero Chema Larrea tiene las ideas muy claras. Es inquieto y se implica con pasión en aquello en lo que cree, ya sea “la libertad del Sahara, llevar la democracia a Cuba o defender el Manifiesto de Libres e Iguales”. Ingeniero en Informática, su innovación con startups (dirige Qhaceshoy) le ha llevado a recibir varios premios, como el de Joven Empresario de Madrid AJE Startup, el año pasado. También ha estado diez años colaborando en diferentes ONGs, recordando con especial cariño su trabajo con personas sin hogar en la asociación Bokatas. Pero, si por algo le conocen en UPyD (se afilió en 2009), es por su independencia y sentido crítico. “Lo que me enamoró de UPyD –sostiene– es el Manifiesto Fundacional, el cual sigue de plena vigencia y es el mejor programa electoral que podemos tener”. Sin embargo, desde hace año y medio percibe que el camino es el equivocado: “Antes del II Congreso, en noviembre de 2013, creé junto a varios compañeros la única candidatura de delegados, Manifiesto y Transparencia, desde la cual intentamos presentarnos bajo las mismas siglas y las mismas ideas en toda España, y logramos que 17 delegados defendieran una serie de medidas para mejorar la democracia, la transparencia y reforzar el Manifiesto Fundacional. Viendo cómo se hicieron las cosas, decidí dar un paso más denunciando internamente muchas de malas prácticas que se estaban haciendo. Creamos entre varios compañeros Magentas Debatiendo, un foro oficioso de debate entre afiliados y simpatizantes. Luego me presenté a las primarias a cabeza de lista para el Parlamento Europeo en enero de 2014, quedando en segunda posición. En julio de 2014 iba en la candidatura alternativa al Consejo Territorial de Madrid, defendiendo siempre las mismas ideas y principios en mil batallas para mejorar nuestro partido”. Miembro del Consejo Político Nacional, la última lucha, detalla, “ha sido el intentar crear ‘la candidatura de consenso’ para este congreso extraordinario del 11 de julio. Una candidatura que no consiguió su objetivo fundamental, debido a que algunas personas, como hemos visto, no quisieron consenso alguno con nadie. Es significativo que la mayoría de los que creamos La Alianza ya no estemos y apoyemos a Renovadores UPyD”.

¿Cómo valoras la situación actual de UPyD?

UPyD se está muriendo. Y muchos no lo saben o no lo quieren ver. Hemos pasado a tener menos de un 2% de voto y un 0,4% de intención de voto. Con estos resultados, a día de hoy, seríamos un partido extra-parlamentario. La gasolina de los partidos son los votos (que pertenecen a los ciudadanos), y tenemos que volver a ilusionar a los ciudadanos para que vuelvan a confiar en nosotros.

Con este balance, ¿cómo llega el partido de cara al congreso extraordinario de julio?

Siempre que valoro UPyD, intento separar la parte interna de la externa. Internamente, en muchos sitios parece que somos un partido roto, y esto se debe a que muchas personas, en vez de ser útiles, quieren ser importantes. Hasta hace poco éramos un partido bonsai donde el número de afiliados se mantenía alrededor de los 6.000 desde 2009; por desgracia, ahora hemos bajado y estamos poco más de 4.000 con derecho a voto en estas elecciones internas. Todo esto unido al ERE y cierre de sedes da la impresión de que la situación económica no es de lo más favorable. A pesar de las dificultades, somos muchos afiliados que nos hemos vuelto a ilusionar y que el próximo 11-J votaremos por el cambio.

¿A quién apoyarás para la portavocía y por qué?

Pues he tenido muchas dudas. Viendo la catástrofe que se avecinaba, en un primer lugar hablé con mi amigo Miguel Ángel Quintana Paz sobre la necesidad de hacer una candidatura de consenso para evitar que el partido se rompiera y que hiciéramos lo mismo de siempre: ser UPyD dentro de UPyD. Esto se materializó posteriormente cuando creé un grupo de whassap (en marzo) junto a dos grandes compañeros y amigos: Emmanuel Baena (Sevilla) y Encarna Hernández (Murcia, ahora en Renovadores), con la intención de crear una candidatura. Como en esos momentos no se sabía quiénes íbamos a seguir en UPyD, solo creamos las bases: hacer una candidatura de consenso y con un equipo muy fuerte en la parte económica, ya que iba a ser trascendental.
Después del fracaso en las negociaciones de La Alianza con todas las candidaturas (Andrés Herzog no quiso sentarse en la misma mesa con Irene Lozano en la reunión a cuatro bandas que intentamos hacer, y Julián Domínguez, de ReMa, envió sus propuestas por email, ya que desde Ceuta no podía asistir), y visto lo que estaban haciendo algunos, yo no me sentía cómodo y di un paso atrás el 14 de junio, intentando hacer ver a los compañeros que no se estaba haciendo lo suficiente por el consenso. Finalmente, el 19 de junio hice público que abandonaba la candidatura que creé. Posteriormente, fui a un acto de la candidatura de Herzog y realicé una serie de preguntas. Por desgracia, no solo no respondieron a ninguna, sino que dieron por finalizado el acto. Entonces ya comprobé que la candidatura de Herzog es el continuismo y representa el gatopardismo en un grado extremo.
Así que, por coherencia, apoyo a la única candidatura que ha conseguido algo de consenso. Será mucho o será poco, pero los hechos son claros. Después de hablar con Irene y ver algunas de las personas que van en la candidatura formando un equipazo, como son Luis de Velasco, Encarna Hernández, Luciana Miguel, Mayte Olalla, Lydia Blanco o Fernando Tellado, decidí dar un paso al frente una vez más recordando a Fernando Savater: “Los ciudadanos libres no se preguntan qué va a pasar, sino qué pueden hacer”.

¿Cómo valoras la filtración de correos electrónicos de Irene Lozano y otros militantes por parte del actual Consejo de Dirección y en plena carrera hacia el congreso de julio?

Un error más del actual Consejo de Dirección y de aquellos que quieren seguir siendo continuistas con él. Los expertos legales en TIC que he consultado son muy contundentes: es delito. Uno de los derechos que tenemos como ciudadanos es el del secreto de las comunicaciones, y este lo han roto. Es más, la imagen que se le da al votante es pésima: cómo van apoyar a un partido que es capaz de saltarse derechos fundamentales como ciudadanos con sus propios afiliados. Este caso representa que el fin justifica cualquier medio, y algunos han demostrado que, por mantenerse en un poder (menguante), son capaces de cualquier cosa. En política, como en la vida, no todo vale, y este juego sucio de los emails o las mentiras que están diciendo otras candidaturas dan mucha pena.

¿Cuál crees que debe ser el papel de Rosa Díez ahora que se ha confirmado que no seguirá siendo la portavoz magenta?

El que decida ella. Rosa es una de las fundadoras del partido y tiene una grandísima experiencia. Si hemos llegado a ser lo que hemos sido, es en gran medida gracias a ella, y no puedo estar más que agradecido. Si bien, ya que ha decidido dar un paso al lado y dejar de ser la portavoz, el siguiente paso debería ser que sería también dar un paso al lado en el Congreso y dejar la portavocía. Esto es solo mi opinión, y que todo sea lo que ella decida, pues nadie la conoce mejor que ella misma y su familia.

¿Qué ha llevado a UPyD a interrumpir su crecimiento en el último año, tras las elecciones europeas de mayo de 2014?

UPyD lleva en retroceso desde el II Congreso, que es donde yo marco el punto de inflexión. En él, el aplauso más grande se lo llevó Fernando Savater, donde ya nos decía lo que nos pide la sociedad: hablar con partidos similares sin fusiones ni confusiones. Eso se vio reflejado ya en las elecciones europeas, donde, a pesar de los casi dos millones de euros dedicados a la campaña, algunos vimos cómo ya era patente nuestro retroceso y cómo nos empezaban a adelantar por la izquierda y por la derecha otras formaciones políticas. La falta de una estrategia de comunicación, como muchos demandábamos, una campaña pésima en redes sociales, el aumento de los errores internos, la continua baja de afiliados y que no se quisieran saber las razones o motivos de sus bajas, un aparato cada vez más al ataque contra los propios compañeros… En definitiva, habíamos perdido el espíritu de Vistalegre. Y esto es justo lo que está logrando la candidatura de Renovadores: recuperar la ilusión y el espíritu de Vistalegre.

¿Qué prioridades debería marcarse el Consejo de Dirección que salga del congreso extraordinario de julio para ilusionar a la ciudadanía y a sus propios militantes?

Para empezar, tender la mano a las candidaturas perdedoras e intentar integrarlas lo máximo posible. En segundo lugar, un cambio radical en las actitudes del Consejo de Dirección hacia los afiliados y simpatizantes. En tercer lugar, cambios sustanciales en comunicación, tanto interna como externa. Y empezar a trabajar en las elecciones generales desde ya, porque, o conseguimos representación, o desaparece UPyD. Por otro lado, parece que la marca UPyD, el logo y las diferentes webs están inscritos por una empresa privada, Trimedia SL. La transferencia de activos y marcas de UPyD a la propia organización es algo que debería haberse realizado hace tiempo.

¿UPyD puede volver a ocupar el espacio que un día tuvo y aspirar a ser una alternativa real en las elecciones generales de finales de año?

Ese y más. Uno de los problemas que hemos tenido es que la dirección quería un partido pequeño, un partido bisagra, y eso es algo a lo que siempre me opuesto. Tenemos que pensar a lo grande y no ser un partido bisagra, sino tener ambición y hambre; ambición de partido y ambición de país, y ser la puerta, el picaporte y hasta el marco de la puerta para poder hacer posible lo necesario.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

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