El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Si la realidad resulta «chata»…

SI LA REALIDAD RESULTA “CHATA”

(COMO EL COSO TAURINO DE GRISERAS),

LA INVENCIÓN SE ABRE PASO LIBREMENTE

Un/a doble de Gervasio hoy me ha escrito. Han hecho de él sus altos triglicéridos un paseante fiel, sí, consumado. En su correo cabe leer esto:

“Admirado Otramotro:

“He comprobado que, desde hace mucho tiempo, no aparecen ni en sus urdiduras ni en sus ‘urdiblandas’ sus (¿olvidados?) heterónimos Emilio González, ‘Metomentodo’; Elvira González, ‘Metáfora’; Edurne Gotor, ‘Metonimia’; Eladio Golosinas, ‘Metaplasmo’, etc. Los lectores habituales de sus textos sabemos que se tratan de réplicas, sosias o trasuntos suyos, porque usted mismo se ha encargado de suministrarnos la clave: si tomamos la letra inicial de sus nombres de pila, la unimos a las dos iniciales de sus primeros apellidos y le agregamos las tres ídem de sus correspondientes alias o apodos, se obtiene, en los cuatro casos propuestos, el mismo resultado o suma: egomet, que, en latín, significa “yo mismo”. El otro día lo hablé con un colega. Y abundamos o coincidimos en la explicación: su omnímoda personalidad literaria y su mundo es tan fecundo y prolífico como el mismo cosmos, en constante expansión. Para usted, al parecer, la creación propia siempre le resulta escasa, como lo propio opinaba Pierre-Augustin de Beaumarchais (“en materia de amor, demasiado es todavía poco”). Nunca tiene bastante. Y escribe todos los días (al año no ejerce de hacedor durante una decena o docena de jornadas). No deja en blanco ningún papel sobre el que pueda escribir un primer borrador. Usted no sigue a Plinio el Viejo (“nulla dies sine linea”), lo sobrepasa por todos los lados: solo diez o doce días al año usted se queda sin trenzar o urdir.

“Sus lectores sabemos, porque usted se ha encargado de dejarlo escrito, negro sobre blanco, que su mayor fuente de inspiración es la realidad, cuanto le ocurre a usted o a las personas que se hallan cerca de usted; mas, si esta deviene insuficiente, “chata”, como así llaman al coso tudelano, de su cacumen brota la añagaza, la patraña.

“La inconcusa quintaesencia de su estilo estriba o radica en una oscilación o vaivén entre lo autobiográfico, más o menos fiel (metamorfoseado muchas veces a su apetito, criterio o gusto, mediante una mezcla o fusión de materiales) y lo apócrifo, fabulado o ficticio. Lo real y rutinario es permanente; lo fingido puede resultar ejemplarizante. Cualquier esquina de calle puede fungir, ocultar o ser un aula de Universidad, y en una sencilla plaza de autobús de la imaginaria línea que va de Algaso a Rosales (o viceversa) puede sentarse quien acaso, velis nolis, imparta a cualquier otro ser humano (presente o ausente —un lector, verbigracia—), que se siente a su lado, sea un catedrático de Uni o un iletrado, una lección de vida.

“Insisto e itero; cuando la realidad se le queda corta para decir cuanto pretende, usted, Otramotro, recurre a la invención pura y dura, y derriba muros o paredes que limitan el ejercicio de la libertad, el mayor bien que concedieron los cielos al escritor, un semidiós. Qué difícil resulta saber en sus textos qué ocurrió y qué imaginó, porque las fronteras resultan borrosas, difusas”.

Dilecta réplica de Gervasio:

No se puede hacer una idea exacta de lo feliz que me hace y lo orgulloso que me siento, al tener los lectores inteligentes que tengo, si considero el ramillete de lectores que se han dignado escribir y mandarme sus opiniones sobre mis escritos. Algunos textos que he leído y publicado en mi blog últimamente me han dado, lo reconozco, envidia, pues me hubiera gustado haberlos trenzado yo, de veras.

Usted, por ejemplo, sin ir más lejos, creo que acierta en cuanto aduce. Ni siquiera mi querido, perspicaz y dicaz fray Ejemplo, me temo, hubiera coronado el análisis cabal y provechoso que ha llevado a cabo usted en el correo que me ha mandado y, grosso modo, aparece recogido aquí, arriba.

Gracias, gracias. Siga leyendo, interpretando y/o explicando, como lo ha demostrado aquí, con sobradas razones y ponderados argumentos.

   Ángel Sáez García

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Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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