Donald Trump está jugando a dos bandas en el escenario venezolano.
Esta tarde, tiene programada una reunión con María Corina Machado, la líder opositora y premio Nobel de la Paz, en la Casa Blanca. Sin embargo, horas antes, había elogiado a Delcy Rodríguez, quien se ha autoproclamado presidenta interina tras la detención de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
Machado llega a Washington con una misión urgente. Busca que Trump la reconozca como la líder legítima del país. Fuentes cercanas a la Casa Blanca han confirmado que su encuentro está previsto para las 12:30 de la tarde. Entre los temas que abordarán se encuentran el petróleo, los presos políticos y su posible regreso a Venezuela. Para la oposición, este respaldo podría ser clave para deshacerse del chavismo.
Sin embargo, las cosas no son tan sencillas. Ayer, Trump mantuvo una conversación telefónica con Rodríguez, a quien calificó como “una persona estupenda” y aseguró que “trabajamos muy bien con ella”. Además, afirmó haber tenido una extensa charla sobre petróleo, minerales, comercio y seguridad. Desde el Despacho Oval, añadió: “Nos estamos llevando muy bien con Venezuela”.
Nos confirma la @WhiteHouse que a las 12:30 PM, el presidente @POTUS sostendrá almuerzo privado con la Nobel de Paz María Corina Machado. 🚨
— Juan Esteban Silva (@juanestebansr) January 15, 2026
El entorno chavista mueve ficha
El equipo de Delcy Rodríguez actúa con rapidez. Justo el día de la reunión con Machado, Rodríguez reaparece en Caracas y anuncia 406 excarcelaciones desde diciembre. Asegura que estas liberaciones están relacionadas con un “nuevo momento político” y desvincula las excarcelaciones de cualquier intervención por parte de EE.UU.
Trump presume de sus logros. Afirma que ya ha recibido 15 millones de barriles de crudo venezolano y anticipa entre 30 y 50 millones más, valorados en hasta 2000 millones de dólares. En Truth Social escribió: “Ese dinero será controlado por mí”. Ha ordenado al secretario de Energía, Chris Wright, que implemente el plan sin demora; el crudo será enviado directamente a puertos estadounidenses en buques de almacenamiento.
— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) January 14, 2026
Venezuela también está redirigiendo sus cargamentos hacia China. Pekín adquiría un tercio del crudo venezolano así como importaciones provenientes de Irán y Rusia. Trump ha decidido frenar esta dinámica e invita a China y Rusia a comprar petróleo bajo gestión estadounidense. Compañías petroleras como Chevron y ExxonMobil ven aquí una oportunidad dorada para reactivar pozos con inversiones millonarias.
¿Cómo evoluciona?
Si Machado logra salir reconocida públicamente después del encuentro con el presidente estadounidense, podría consolidar su posición al frente de la oposición durante esta transición política.
Rodríguez no se queda atrás; su entorno político continúa teniendo influencia. Coordina acciones con el sistema judicial venezolano y abre espacios al diálogo desde una perspectiva ideológica divergente. Para Trump, ella representa una aliada valiosa en lo relacionado al petróleo.
Este doble juego que lleva a cabo Trump genera controversia; mientras ensalza a Rodríguez llamándola “fantástica”, también se reúne con Machado posteriormente.
Su objetivo es asegurar un control absoluto sobre el crudo venezolano y desviar su flujo hacia Estados Unidos lejos del mercado chino. Inversiones por valor de hasta 100 mil millones podrían revitalizar PDVSA bajo supervisión estadounidense.
En España ya comienzan a notar los efectos; podría reanudarse la importación del crudo venezolano tras meses sin llegar cargamentos al país europeo.
La industria del fracking estadounidense empieza a mostrar inquietud ante esta nueva competencia.
Machado insiste: está lista para asumir las riendas del país. Ahora todo depende de lo que decida Trump; en este “mundo loco” que es Washington, el petróleo sigue siendo rey mientras Venezuela espera pacientemente su turno en esta mesa política internacional.
