Un barco cruza el canal de Panamá y se dirige por el Atlántico a las islas Canarias. Cuando está a punto de alcanzarlas deja de emitir señales de identificación, con el emisor que todos los navíos de más de 300 toneladas tienen la obligación de llevar. Después, ya en ruta hacia el Mediterráneo, las emisiones se reanudan normalmente …
Lea el artículo completo en www.elpais.es