Menudo esperpento se ha marcado el marido de Begoña.
El presidente intentaba marcar la agenda política y ha fracasado estrepitosamente, justamente con uno de los temas sociales que más le duelen: la vivienda.
Pedro Sánchez ha tirado del ‘baúl de los recuerdos’ para rescatar una medida en vivienda que ya presentó en enero de 2025, al anunciar incentivos fiscales del 100 % del IRPF para los propietarios que no suban los alquileres de las viviendas que tengan arrendadas.
La iniciativa ha sido criticada y desmontada justamente por sus ‘socios’, que, en cambio, piden ampliar la congelación de los precios del alquiler y la intervención del mercado de la vivienda. Desde Sumar aseguran que están «indignados» con la medida y que votarán en contra en el Congreso.
Por su parte, Podemos, ERC y Bildu también se han pronunciado contra la medida, a la que los herederos de ETA han calificado de «tomadura de pelo».
Pero el ridículo no ha sido solo la medida, sino la puesta en escena.
La imagen ha sido de escándalo.
A su séquito de asesores no se le ha ocurrido una idea mejor que mostrar al líder del PSOE y a sus ministros desde el barrio de Campamento (Madrid) —cuya transformación en viviendas lleva décadas paralizada— viendo cómo demuelen un edificio.
La maniobra pretendía ser un balón de oxígeno para Sánchez y ha terminado naufragando antes de llegar al Parlamento.
Alfonso Rojo analiza este y otros asuntos de actualidad en el ‘24×7’ de este martes, 13 de enero, junto al miembro de la Fundación NEOS, Diego Yáñez.