‘24X7’

Han pasado 5 días y Puente y los culpables de Adamuz no han dimitido

Atornillados a la silla.

Así están el ministro de Transportes, Óscar Puente, y los demás culpables de la tragedia de Adamuz.

Para ellos, dimitir es un nombre ruso, no la acción mínima cuando se asumen —de verdad— responsabilidades políticas.

El ministro tuitero aplica el Manual de resistencia de su «puto amo» y, desde Moncloa y Ferraz, se enfocan en lo que de verdad les importa: el relato.

Por eso, durante esta semana hemos visto a los activistas que conforman el equipo de opinión sincronizada pedir primero no politizar la catástrofe y, después, enfatizar que los servicios públicos funcionan y que no debemos alarmarnos por el estado del tren en España, pese a las cientos de denuncias de los maquinistas, ignoradas por el Ministerio de Transportes.

Sin embargo, Adamuz es la gota que ha colmado el vaso.

El discursito de Puente sobre que ha aumentado la inversión en el mantenimiento de las vías no cuela. La cascada de errores antes y durante el accidente es inaceptable.

Ahora sabemos que el centro de control de Atocha no tenía ni idea del descarrilamiento del Alvia.

Incluso tras haber hablado con la interventora del tren, que notificó que estaba herida, no se comunicó de inmediato que había dos trenes siniestrados. Cuarenta y cinco minutos después, los guardias civiles que llegaron a atender al Iryo no sabían que había un segundo tren accidentado. El maquinista de un tercer tren —junto con dos voluntarios— caminó casi tres kilómetros hasta llegar al Alvia porque desde Atocha no ubicaban el vehículo.

Acojonante.

Y esos mismos activistas que salen en distintas cadenas de tv aseguran que la corrupción rampante del Gobierno de Sánchez, ejemplificada en el llamado caso Koldo —que tuvo como eje precisamente al Ministerio de Transportes—, y los enchufes que han multiplicado las plantillas de empresas como Adif no tienen nada que ver con la pérdida de calidad del ferrocarril en el país.

El mismo que aseguró que el tren vive «el mejor momento de su historia» considera «raro» que se descarrile un tren, cuando la inversión, ajustada a parámetros como la inversión por usuario o la inflación, demuestra que no ha aumentado realmente.

El mismo que prometió subir la velocidad a 350 km/h y que despreció los avisos de los maquinistas que pedían reducirla ahora acepta y disminuye la velocidad en diversos puntos.

Óscar Puente debe dimitir, pero no lo hará. De la misma forma que el ex fiscal general sentenciado, García Ortiz, no lo hizo; ni tampoco el propio Ábalos ni tantos otros culpables que creen que dimitir es un nombre ruso.

Alfonso Rojo aborda este y otros asuntos de actualidad en el ‘24×7’ de este viernes, 23 de enero, junto al influencer Pedro Herrero.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Los vídeos más vistos

Lo más leído