La semana en la que El País ha sido protagonista negativo en el mundo de los medios de comunicación ha finalizado con la intervención del periodista Miguel Ángel Aguilar, despedido en las últimas horas del diario de Prisa, en el desayuno celebrado el viernes 13 de noviembre de 2015 en Madrid.
Miguel Ángel Aguilar fue fulminado como columnista de El País tras participar en un reportaje de The New York Times que intentaba ahondar en la situación de los medios de comunicación en España–Juan Luis Cebrián fulmina a Miguel Angel Aguilar por sus críticas a El País en ‘The New York Times’–. Las críticas vertidas por el veterano periodista tuvieron consecuencias de magnitudes insospechadas: primero cayó él y posteriormente Prisa decidió poner fin a la alianza que desde 2004 tenía sellada con la publicación norteamericana–Cebrián se la cobra a ‘The New York Times’ tras las críticas de Miguel Ángel Aguilar a El País–.
Aguilar ha querido transmitir a los asistentes que acudieron a escucharle al Nueva Economía Fórum una sensación muy alejada del victimismo: «no me voy a apuntar a la cofradía del Santo Reproche -Joaquín Sabina dixit- ni voy a acusar a El País de hostilidad después de 25 años. Me echaron y ya está», al tiempo que dejaba quizás la frase más contundente y que mejor explica su situación
La experiencia del New York Times ha sido iluminadora. A veces estamos convencidos de que somos libres; y no lo somos.
El actual director de ‘Ahora’, semanario que creó cuando todavía era una firma destacada de El País, ha dicho que el periódico que dirige Antonio Caño es un medio «sin feedback con los columnistas» y ha recordado que en sus 21 años como columnista -más cuatro como periodista- solo dos columnas suyas le trajeron problemas de un total de unas 2.000 enviadas y publicadas.
Por último, y preguntado por su relación con Juan Luis Cebrián, ha asegurado que la última vez que hablaron fue en el año 1984. No quiere decir esto que sea un indicativo de una relación profesional horrenda entre jefe y empleado, sino que simplemente, demuestra que la relación del presidente de Prisa con los empleados simplemente, era y es así.
Otra firma muy destacada de El País durante muchos años como lo fue Enric González aseguró en sus ‘Memorias Líquidas’, publicadas al poco después de hacerse efectiva su marcha del diario, que la única vez que habló con Cebrián fue el dia que vino a Madrid al poco de ser contratado únicamente para conocerle. Desde aquella vez, no volvieron a cruzar palabra, a pesar de que Cebrián continuó en la dirección del rotativo muchos años más.
El acto ha sido presentado por David Trueba, que en la introducción ha dejado una frase llamativa y seguramente censurable, permitiéndose una broma de dudoso gusto al asegurar que el formato sábana de las páginas de ‘Ahora’ era útil para la cantidad de mendigos que hay en Madrid.


