LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA

El cónclave del PP llega en un momento de pánico: el ‘mastergate’ de Cifuentes y Puigdemont liberado

Jesús Rivasés: "Hubo un ambiente de funeral en el AVE que llevaba a los participantes a la convención del PP"

El cónclave del PP llega en un momento de pánico: el 'mastergate' de Cifuentes y Puigdemont liberado
Cristina Cifuentes, a su llegada a Sevilla y Carles Puigdemont, fuera de prisión. PD

El PP monta un circo y no sólo le crecen los enanos… ¡es que hasta los payasos se vuelven sosos y aburridos! Muchas editoriales y tribunas de opinión este 7 de abril de 2018 coinciden en señalar que al partido de Mariano Rajoy la convención de Sevilla le ha venido en el peor momento. Más que insuflarse ánimos, a más de uno le van a dar el pésame por su ‘muerte’ política.

ABC vuelve a tomarle la medida al PP, y no sólo por el caso Cifuentes, sino también por lo sucedido en Cataluña y exige cabezas:

El PP no debe presentarse ante la opinión pública como un partido en el que nunca pasa nada. Cae en Cataluña y en las encuestas, se le fugan votos y, ahora, se tambalea su último gran feudo en Madrid, y nada se conmueve, nada cambia en una formación que aspira a ganar las municipales y las autonómicas de 2019.

Ignacio Camacho también tiene la misma impresión de que al PP se le está volviendo todo en contra y encima lo de Cifuentes le estalla en plena convención de Sevilla:

La reunión de este fin de semana, pensada para galvanizarlos, llega en un momento de pánico. Con las encuestas en contra, Cifuentes acorralada y Puigdemont liberado, la nomenclatura popular se siente en un bucle de contratiempos entrelazados y bajo la impresión indefectible de despeñarse cuesta abajo.

La Razón, en uno de sus puntazos editoriales, entiende que con el ‘caso Cifuentes’ el PP debería, al menos, pararse a reflexionar:

La situación de Cristina Cifuentes se complicó ayer después de que el rector de la Universidad Rey Juan Carlos, Javier Ramos, confirmara que no existe constancia de que la presidenta de la Comunidad de Madrid haya defendido su Trabajo de Fin de Máster, como es obligatorio. Rectificó así su primera versión. La situación para Cifuentes se complica en un tiempo además en el que las encuestas no son favorables a su partido. El PP sufre un desgaste innecesario sobre que el que se debería reflexionar.

Jesús Rivasés destaca el ambiente de funeral en la convención del PP:

Hubo, por fin, un cierto ambiente de funeral en los AVE que llevaban a Sevilla a los participantes en la Convención del PP -que además, salvo la dirección, han tenido que pagarse el viaje y el hotel-, concebida para insuflar aire fresco en las filas y votantes populares, pero que los imprevistos han hecho que no se celebre en el mejor momento para el partido que intenta organizar Cospedal y en el que el asunto Cifuentes le hace perder poder. En Sevilla todos hablan del futuro de Rajoy, quien sin duda coincide con ese dirigente de Podemos, que no es Pablo Iglesias, que explica convencido que «la política es un deporte largo», es decir, que queda partido.

El Mundo exige a PP menos cierre de filas y más autocrítica, aparte de entender que Cifuentes, cada minuto que pasa, está más cuestionada:

Su credibilidad es cada vez menos sostenible. Mientras termina de dilucidarse, el PP debería abrir una reflexión sobre la imagen que está dando. María Dolores de Cospedal llamó a cerrar filas y a defender lo nuestro y a los nuestros, pero ha sido precisamente esa actitud la que ha perjudicado a los populares. La sociedad demanda una regeneración política que no se consigue con retórica sino con autocrítica y asunción de responsabilidades.

Rafael Moyano, en El Mundo, critica que a España le han colado un gol los expertos del marketing separatista y han conseguido que en Europa se vea el tema catalán de una manera muy diferente, más bien sesgada:

La batalla por la opinión pública sigue desequilibrada. Es difícil competir con imágenes de señores y señoras con apariencia de rectos y firmes entrando entre lágrimas en la cárcel o huyendo de la justicia, sobre todo si los sacamos del contexto, y ese contexto es una Cataluña rota en dos, un país en llamas, porque esos señores y señoras han tratado de ejecutar un plan que ignora la ley.

El editorial de El País prefiere centrarse en la decisión del juez alemán que ha puesto en la calle a Carles Puigdemont y darle un varapalo a quienes han querido ver en esa liberación un palo a la justicia española:

La decisión del Tribunal de Schleswig-Holstein de inadmitir la petición de entrega a España del expresident de la Generalitat Carles Puigdemont por el delito de rebelión no equivale, como han pretendido algunos, a un veredicto incriminatorio sobre la democracia española, su Estado de derecho ni sus instituciones judiciales. Tampoco puede ser leída como una absolución, total o parcial, de los líderes independentistas actualmente encausados por el Tribunal Supremo y, por supuesto, menos aún como una legitimación de las gravísimas actuaciones por ellos desarrolladas en los funestos meses de septiembre y octubre del año pasado.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído