Las personas y grupos fuertes no son aquellas que vencen siempre, sino aquellas que no se rinden jamás.
Hace más de veinticinco años que el estado español organizó una operación delictual denominada «Operación Columna», que debido a ella fueron expulsados los conocidos como UMD VERDES o Guardias Civiles democráticos. Los Guardias Civiles Democráticos fueron perseguidos, encarcelados y separados del servicio por el ejercicio de los derechos constitucionales. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el Tribunal constitucional de España, y el propio parlamento de España, reconocieron los derechos de estos profesionales y del movimiento democrático sin que pasados más de veinticinco años hayan resuelto esta grave acción irregular mantenida por los poderes o cloacas del estado. Ministro Marlaska Preside CGC
Hace unas semanas el propio Ministro del Interior que presidió el Consejo de la Guardia Civil y a petición de la UnionGC, Web UnionGC aprobó la publicación de un reconocimiento aprobado por el propio consejo en el BOGC. La actitud del ministro del interior Marlaska, se reconoce como un avance y sembró esperanzas para que la justicia se materialice, pero se sigue esperando medidas contundentes en cuento a la reparación de los derechos de estos profesionales perseguidos por solicitar permiso para poder solicitar una asociación profesional. Vídeo resumen historia
Para finalizar, debemos recordar que los asesinos de nuestros compañeros y de nuestros ciudadanos, han sido indultados o privilegiados, los independentistas catalanes indultados, las sentencias emitidas por los tribunales UE, y del TEDH, aplicadas para los terroristas y para los violadores en menos de veinticuatro horas, –Doctrina Parot– menos para los guardias civiles democráticos que pacíficamente sin armas solicitaron un derecho constitucional como el de asociación para el cual no necesitaban permiso alguno.
Para terminar Ya, un país que tiene estas actitudes con sus servidores públicos es un país de miseria y en guerra permanente, los Guardias Civiles Democráticos, fueron derrotados pero nunca se rindieron, y tienen clara una cosa, tienen la «fuerza de la razón y no la razón de la fuerza» y la conciencia de que los derechos humanos no se mendigan se exigen, y si este gobierno no hace justicia será uno más de los que profundicen en la ruina colectiva y del estado de derecho.
