La portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Ester Muñoz, ha denunciado que la desclasificación de los documentos del 23-F es otro ejemplo más de lo que hace el Gobierno: lanzar una cortina de humo cada día. Y es que cuando se cumplen 45 años del fallido Golpe de Estado, Sánchez ha anunciado que el Consejo de Ministros aprobará esta medida mañana para «saldar una deuda histórica con la ciudadanía». Los documentos se publicarán en el BOE el miércoles y estarán disponibles en la web de Moncloa.
El revuelo político se produce en plena precampaña para las elecciones en Castilla y León, programadas para el 15 de marzo. Desde Génova, consideran que este movimiento es un recurso para distraer la atención de los problemas que enfrenta el Ejecutivo: escándalos que afectan al Gobierno y una mayoría parlamentaria debilitada. Muñoz ha sido contundente: «Se cumplen los pasos del colapso total». No es la primera vez que Sánchez utiliza trucos similares, como aquella regularización masiva de inmigrantes durante la campaña electoral en Aragón, un intento por frenar a VOX.
Hacer pública la documentación oficial sobre lo ocurrido en España el 23 de febrero de 1981 no parece que sea una preocupación de los españoles. Desde el Partido Popular han recordado que a la gente normal le afecta el alto precio de la vivienda provocado por las decisiones políticas del actual Gobierno, la inflación y pérdida de poder adquisitivo que implica, el mal estado de las carreteras o de las vías de tren o la inseguridad creciente en cada vez más zonas de nuestro país. Salvo personas con ausencia de problemas y muy desconectadas de la realidad, no parece que nadie se despierte por las mañanas preguntándose qué pasó en esos días.
Por otra parte, la publicación de esta documentación podría coincidir con rumores que se han venido publicando sobre que el Gobierno tendría intención de abrir el debate Monarquía o República y hacer coincidir las próximas elecciones generales con un referéndum sobre la estructura institucional de nuestro país. Hilando con este rumor, tendría todo el sentido publicar la documentación clasificada sobre el 23-F.
Esto permitiría a la izquierda erosionar a la Monarquía por el papel que tuvo Su Majestad el Rey Don Juan Carlos, acusándole falsamente de ser cómplice de la intentona golpista. De esta manera, el Gobierno trataría de crear la base del relato con la que abrir el debate de la reforma de la Constitución.
Si se confirma esta estrategia, estaríamos asistiendo al peor escenario político posible: ante la incapacidad de gestionar y ante la montaña de corrupción que le carcome, el Gobierno de Pedro Sánchez habría optado por hacer saltar por los aires toda la estructura institucional.
