ETA está de fiesta mientras otros lloramos.

“Viva el socialismo, viva Euskal Herria, viva la independencia”. Después de oír estas palabras de boca de los encapuchados asesinos de ETA como colofón del comunicado de la rendición, de la impunidad y la vergüenza, cómo voy a sentirme alegre. Cómo las gentes demócratas vamos a sentir alegría por este comunicado “de pega”, tan esperado/pactado por los socialistas, en compensación por los muchos favores prestados a la banda a lo largo de las dos legislaturas. Mucho les han cundido ocho años de reuniones soterradas, pactando bajo cuerda, traicionando a España y burlándose de las víctimas. ¡Cuántos militares, guardias civiles, hombres, mujeres y niños muertos y mutilados a lo largo de más de cuarenta años para acabar reconociéndole a ETA sus reivindicaciones! ¡Qué razón tenía Mayor Oreja en sus apreciaciones sobre la relación Gobierno socialista-ETA! ¡Qué molesto resultó en ocasiones incluso para su partido por decir que el Gobierno estaba negociando y vulnerando el pacto antiterrorista y la ley de partidos, por mucho que lo negaran incluso en sede parlamentaria! El tiempo vino a darle la razón a Mayor Oreja, que casi llego a ser un “jarrón chino” sin haber pasado por la presidencia. Hoy, Rubalcaba y Zapatero estrenaron traje y corbata para escenificar la última comedia de la temporada: contar la buena nueva, que ya es vieja y apesta, la claudicación del Estado.

Afirmo que estamos ante otra gran trampa histórica en vísperas de elecciones. “Hoy ETA no es la protagonista; el protagonista es el Estado de Derecho”, dice Rubalcaba. Pero, ¿dónde quedó ya el Estado de Derecho? Me han contado que lo que quedaba se lo llevó el Faisán en el pico y acabó engulléndolo. ETA anuncia el cese definitivo de su actividad armada después de 43 años. Todos se felicitan, cantan y bailan. Pero, ¿significa esto que la banda terrorista se ha disuelto, que ha entregado las armas y que ha mostrado sus zulos? Ni mucho menos. Ni se ha disuelto, y de entregar las armas, nada. Es simplemente un cambio de estrategia, una continuidad de la tregua, más de lo mismo. Dice la letra pequeña de este panfleto infecto que es un cese condicionado a la voluntad política de los gobiernos de Francia y España. Esto es, Sarcozy y quien ocupe el sillón de La Moncloa a partir del 20 N deberán sentarse con ETA a negociar de igual a igual, entre otros puntos, lo que han denominado eufemísticamente “las consecuencias del conflicto”. Es conditio sine qua non, y si no, volverán a matar. No lo especifican, pero lo deducimos, porque, ¿qué ocurrirá si no hay negociación? Hoy es un día histórico para ETA. No porque cese su actividad armada sino porque nunca tuvo tanto poder. Veo una falta de sindéresis en la opinión de algunos políticos y profesionales de la comunicación cuando hablan de “un cese sin condiciones”. Perdonen, pero la izquierda abertzale ya recibió una parte del pago por adelantado. Sin ánimo de hacer un histórico, ETA está en las instituciones, gobernando diputaciones y ayuntamientos. Sí, sé que está ahí gracias al Tribunal Constitucional, es decir por regalo del Gobierno. ETA se presentará a las elecciones con la marca Amaiur y acabará fagocitando al PNV. ¿Y tenemos que estar contentos?

A partir de esta noche el bombardeo mediático será peor que las tormentas solares. No nos dejemos engañar por la papanatería mediática izquierdista que durante el mal llamado proceso de paz nos machacaba noche sí y noche también, con las buenas gestas del Gobierno. ETA no ha cedido ni un ápice en sus reivindicaciones; hoy pide lo mismo que a todos los gobiernos que precedieron a Zapatero y que ninguno le había concedido. ETA consiguió internacionalizar el conflicto, cosa que llevaba años intentando. ETA sigue pidiendo autodeterminación e independencia. Se dice que esto ya está negociado con el Gobierno en el mismo paquete. ETA reivindica Euskal Herria, territorio compuesto por las tres provincias vascas, tres del territorio francés y Navarra, una unidad territorial que nunca existió más que en la mente calenturienta y visionaria de Sabino Arana. ETA pide acercamiento e indulto o amnistía de presos. La puesta en escena del comunicado fue un remedo de comparecencias anteriores: encapuchados y presididos por la serpiente-demiurgo enroscada al hacha de matar. Por otro lado, ni ha pedido perdón a las víctimas, ni se ha arrepentido de sus crímenes. Basta ver su desprecio hacia ellas y su comportamiento durante la celebración de los juicios. Sin ir más lejos, Txapote hoy hizo una de las suyas, porque van de sobraos. Y tienen razón para ello, porque se les ha premiado por los 838 muertos. Seamos realistas. No tenemos nada que celebrar. ETA no se ha disuelto. ETA no ha entregado las armas, ni ha enseñado los zulos. ETA ha ganado. Hemos perdido todos los españoles.

La prudencia de Mariano Rajoy en sus primeras declaraciones tras el comunicado me pareció algo excesiva. Aunque sí dijo que esperaba la derrota de ETA, me dio la sensación de que estaba nervioso, como si la noticia le hubiera pillado por sorpresa. También se adivinaba en su parquedad cierto grado de preocupación. No es para menos; menudo papelón le espera si gana las elecciones. A Rajoy, que siempre se mantuvo firme y prometió no negociar, ahora le dejan el embolado pendiente de una especie de menage à trois político.

Lo siento por mi pesimismo e incredulidad, pero yo no tengo nada que celebrar. Los únicos que deben estar de fiesta son ETA y el Gobierno agonizante socialista que tras la escenificación de este nuevo entremés sueña con arañar un puñado de votos falsos de los cuatro incautos de turno que siempre están dispuestos a caer en el timo de la estampita. ETA, una vez más influirá en el resultado electoral. Y van tres.

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora
Directora de Ourense siglo XXI
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
www.magdalenadelamo.com
✉ periodista@magdalenadelamo.com
(21/10/2011)
.

Autor

Magdalena del Amo

Periodista, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído