Forcadell volverá a la cárcel si reincide en la matraca de la independencia.

Aquella bravuconada de “Ni un paso atrás” se convirtió en rendición genuflexa ante la Justicia este jueves 9 de noviembre de 2017. A Carma Forcadell, presidenta del parlamento catalán, se le cayeron la valentía y el honor cuando olió de cerca los barrotes de la cárcel y pensó en el uniforme azul de presa, en los “Vivas a España” que iban a corearle las reclusas y en la ristre de privilegios que iban a quedarse atrás, por el cuento de “Alicia en el país de las maravillas de la independencia”. Aparte de los 150.000 euros de fianza, la retirada del pasaporte y demás medidas al uso, la más importante en mi opinión es el acato a la ley y la promesa de no hacer política fuera del marco constitucional. “Bienvenida a la legalidad”, Carma. No hay por qué dudar de los hijos pródigos cuando vuelven pidiendo perdón.

Las medidas cautelares del juez son criticadas por los sectores más radicales: los de un bando y los de otro. Unos consideran que el juez Llarena debería haberlos mandado a la cárcel, como hizo la juez Lamela la semana anterior con Junqueras y adláteres, y hablan de una nueva componenda del Gobierno, experto ya en la negociación con terroristas, cediendo a chantajes, inconcebibles en otro tiempo o con otros gobernantes.

Ignoro hasta qué punto pudo haber presionado el Ejecutivo de Rajoy para que el auto fuera más “blando”, dadas las circunstancias de una campaña electoral en marcha y una temperatura de la calle casi al punto de ebullición, con todos los arrebatados y ociosos cortando fronteras, estaciones, pintarrajeando trenes y poniendo a los bebés de barreras humanas, cosa esta última que nos lleva a cuestionarnos la inoperatividad de la Fiscalía de menores.

Es cierto que el Gobierno está siendo muy cobarde en muchos aspectos. Por hablar de lo último, la nula actuación de los mossos, controlados ahora por Interior, dejando indefensos a miles de ciudadanos, no tiene parangón ni disculpa, y es lógico que muchos ciudadanos digan que el Gobierno es cobarde e incluso carente de empatía. Sin embargo, manteniendo activa la crítica reiterada que venimos haciendo al Ejecutivo de Rajoy desde sus inicios, en esta nueva circunstancia considero importante analizar algunos aspectos: el PP gobierna esta legislatura de puro milagro, y a esta situación lo ha llevado su incumplimiento del programa electoral de 2012 y los incontables casos de corrupción, amén de la leyenda negra de la derecha, que tantos agitadores tiene, sin que se haga ningún tipo de pedagogía por enmendarlo. El Gobierno está en manos de sus socios, a los que tiene que contentar haciendo cesiones que no se entienden, como la no intervención de TV3, sabiendo el terrible daño que está infligiendo a la sociedad catalana. Despejemos incógnitas: los socialistas han vetado que el Gobierno controle TV3 porque se reservan para ellos su reestructuración y control. Los del puño y la rosa, con el ambiguo Iceta a la cabeza tienen en su hoja de ruta formar un “tri”o un cuatripartito, según se den las cosas, con la metralla nacionalista moderada –una contradictio in terminis—y los radicales. Es una aspiración lícita, pero hay que tener memoria y recordar la época de Montilla, gran culpable y fertilizante de lo que estamos viviendo ahora. El PP está pagando las cuentas del pasado, al que hay que sumar la patulea de gente inepta y de dudosa moral que rodea a Rajoy.

Dicho esto, no está de más hablar un poco de perspectiva. Nos guste o no, vivimos tiempos nuevos, inimaginables hace unos años. Las nuevas tecnologías condicionan nuestra vida, para bien y para mal. El viejo dicho “una imagen vale más que mil palabras”, aunque yo no esté de acuerdo, quizá porque me gusta leer, escribir y razonar, es hoy un valor en alza. Y en cuanto a palabras, no hacen falta 1000; los 140 caracteres del tuit de un posible analfabeto o de un mentiroso malintencionado pueden transformarse en virales en cuestión de segundos. No importa si lo que se transmite es verdad o mentira. En la sociedad del homo videns, como dice Sartori, lo importante es el impacto, la emoción del momento. El ser humano ha invertido el camino de la evolución y se parece cada vez más a los primates. Todos tenemos en nuestras mentes las imágenes de la carga policial –que no fue tal, pero así lo pareció— que fueron portada de varios medios internacionales. ¡Es una locura, pero es lo que hay! Por eso, lo que llamamos inacción del Gobierno no es más que la decisión de no caer en la trampa de esta gentuza que no da puntada sin hilo y lo tiene todo por escrito. ¡Cuánto hubieran dado por una imagen de los antidisturbios disolviendo a empujones de porra a las “inocentes” del sindicato de estudiantes que mantuvieron bloqueada la AP-7 y otras vías públicas el día de la huelga política! Pero tuvieron que irse a su casa de manos vacías, sin la anhelada imagen para su diario martirológico. Dicho esto, recurriendo al perspectivismo y recordando a Ortega, estaríamos aquí ante un hecho integrado por diferentes puntos de vista.

Volviendo a la rendición de Forcadell y sus compinches en la trama criminal, en contra de la opinión de muchos, a mi entender marca un antes y un después en el independentismo. No porque crea en la palabra de semejantes personajes “non gratos”, para toda la gente de bien, sino porque en el auto del juez Llerena queda bien claro que la reiteración en el delito les llevaría nuevamente a prisión. Y tal y como está el panorama, mejor están fuera como cobardes, que dentro como héroes. Aunque los adeptos de la secta independentista, acostumbrados al victimismo, a vivir en una realidad paralela, producto de su esquizofrenia colectiva, y maestros en la mentira y la tergiversación, están haciendo una interpretación a su medida del auto del juez. Así, los oímos hablar como si, contrariamente a la juez Lamela en la Audiencia Nacional, en el Supremo los hubieran recibido con la banda municipal y les hubieran servido un fino para hacer boca. Ese es el mensaje que están transmitiendo a los suyos. Hago esto extensivo a sus canales y comunicadores afines, sea la Antena 3, con la progre Susana Griso, la Cuatro, la Sexta –Ferreras parece que no leyó el auto—porque siguen dándoles cuerda al rebaño de opinadores salidos del filón de los medios apesebrados del independentismo. Veremos a ver cuántos sobreviven a los EREs que ya se plantean, una vez seca la teta del dinero público. De momento, parece que siguen en la luna, y acostumbrados a la “literatura” del tuit, leer 27 páginas de un auto debe parecerles poco menos que un tomo.

Forcadell no acudió a la manifestación contra el 155 organizada por Ómnium y la ANC, de la que ella fue presidenta. Es cierto que como persona tiene el derecho de manifestarse, pero también lo es que prometió ante el juez acatar el artículo 155 y no volver a delinquir, como dice el auto en la página 22:

“… lo que se evalúa es el riesgo de reiteración en ese comportamiento, lo que debe hacerse considerando que el devenir político más próximo y cercano pudiera propiciar la persistencia en la actuación fuera del marco constitucional y transformar la próxima legislatura, en un ilegal proceso constituyente. En todo caso, todos los querellados, no es que hayan asumido la intervención derivada de la aplicación del artículo 155 de la CE, sino que han manifestado que, o bien renuncian a la actividad política futura o, los que desean seguir ejerciéndola, lo harán renunciando a cualquier actuación fuera del marco constitucional”. (Las negritas son mías).

Pero la cosa no se queda ahí. Los investigados pudieron pensar que engañaban al juez para eludir la prisión, pero veamos lo que dice el auto en la página 23:

“No se escapa que las afirmaciones de todos ellos pueden ser mendaces, en todo caso, han de ser valoradas en lo que contienen, sin perjuicio de poderse modificar las medidas cautelares si se evidenciara un retorno a la actuación ilegal que se investiga”. (Las negritas son mías). Es decir, que si reinciden volverán a la cárcel.
Junqueras y sus compis de talego ya saben la receta para salir de prisión y esperar fuera el juicio por rebelión, sedición, malversación y conexos. Sus defensas ya hablan de la “estrategia Forcadell”. Posiblemente, si ellos hubieran declarado y abjurado de sus conductas delictivas, como sí hicieron los del Parlament, las medidas cautelares de la juez Lamela hubieran sido más suaves y no hubiera decretado su entrada en prisión. Están a tiempo si vuelven a declaran en el Supremo, pero no olviden que hay que cumplir y no reiterar en el delito, si no, volverán otra vez al trullo. No creo que los tribunales se dejen chantajear como los gobernantes de Madrid a lo largo de las últimas legislaturas. Ahora creo que estamos hablando de otra cosa.
En cuando a Forcadell, yo le recomendaría andarse con pies de plomo. Sé que ya sueñan con una amnistía o un indulto, pero para ello hay que pasar muchas páginas y un purgatorio que no es lo que esperaba la que ya llevaba la corona de laurel como victoriosa del “prosés”. Yo le aconsejo quedarse en casa, a ser posible rezando. Los milagros existen y ella necesita uno muy grande para amortizar los errores de una vida de ilegalidades y tropelías. Si toda acción tiene su reacción, convertir una autonomía de un país democrático en una dictadura totalitaria tiene que tener la suya. Dicho todo esto, me atrevo a augurar que las próximas manifestaciones serán solo una reacción de la vacuna contra el independentismo.

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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
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Autor

Magdalena del Amo

Periodista, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.

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