OPINIÓN

Moris Beracha Wuani: «Políticas de los bancos centrales se vuelven obsoletas y todo por Bitcoin «

Moris Beracha Wuani: "Políticas de los bancos centrales se vuelven obsoletas y todo por Bitcoin "

Las consecuencias de una economía bitcoinizada crea temor y rechazo en quienes aún apuestan por las finanzas centralizadas. Es por ello que cuando un país adopta el Bitcoin como moneda de curso legal, como es el caso de El Salvador, se da un paso adelante para eliminar estos prejuicios desde la raíz.

Al ser el Bitcoin un criptoactivo descentralizado -desde sus inicios fue planteado un protocolo para automatizar su funcionamiento- resulta imposible que una entidad central altere las unidades a emitirse o sus reglas para operar.

Esto quiere decir que cualquier cambio en el código de Bitcoin debe primero someterse al consenso de todos los miembros de la comunidad.

Ellos son responsables de velar por el valor del criptoactivo y el funcionamiento óptimo de la red.

Visto lo anterior, resulta muy difícil que una entidad centralizada como un banco central pueda regular las transacciones de Bitcoin o modificar su data, como es la intención que han expresado algunos países.

Es más, y aquí tomo prestadas las consideraciones de la analista Andrea Leal y compartidas por ellas en CriptoNoticias, “el procesamiento de cualquier información dentro de la red de Bitcoin es una actividad comunitaria, la cual depende de la participación en la Prueba de Trabajo (PoW), que es una actividad que cualquier persona con una computadora, un equipo de minería y conexión a Internet puede hacer”.

Adicionalmente, todo bitcoiner puede participar en el funcionamiento de la red, ya sea como desarrollador, minero o usuario, pero no por ello tiene las facultades de regular el sistema porque este funciona de forma automatizada.

Esto quiere decir que el banco central de un país puede incorporarse a la red como un minero más, pero no podrá monopolizar nunca la actividad de Bitcoin.

De esta manera, si se adopta este criptoactivo como moneda de curso legal, los reguladores financieros pierden sus facultades, pues -como bien dice Leal- debido a que el Bitcoin se emite sin que un tercero intervenga, no hace falta que exista un organismo financiero central que imponga normativas al sistema monetario del país.

Y es por ello que las autoridades están obligadas a transformarse para adecuar sus funciones a la nueva realidad económica. De lo contrario, no cabe dudas de que simplemente desaparecerán por su obsolescencia.

Al ser, además, una tecnología resistente a la censura por su naturaleza descentralizada e inmutable desde su creación, “el Bitcoin es el sistema monetario más blindado que existe y, por ende, una solución a los abusos de poder que se pueden llevar a cabo en entidades financieras más elitistas”, sostiene Leal.

Bajo esta óptica, reitero que en una economía bitcoinizada los bancos centrales pierden el sentido actual que tienen como institución de regulación y control de la política monetaria mundial.

“Tomando todo esto en cuenta, ¿cómo los bancos centrales no van a sentirse amenazados con la adopción de Bitcoin y quejarse por estas medidas? Es una actitud muy natural cuando tienes tus días contados… por eso creo que estamos apenas empezando a ver las primeras reacciones de estas entidades ante el futuro cada vez más cristalizado de Bitcoin”, asegura Leal.

Veremos qué depara el futuro, pero todo apunta a que las políticas de los bancos centrales se están volviendo obsoletas y, en gran parte, por la cada vez más creciente adopción del Bitcoin.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído