El dar con buenas personas,
Si no a menudo, das algunas veces,
No como pan en tahonas,
Ni como en el mar peces,
Pero si tal como un oasis en zonas
Desiertas, si, aunque queme el sol, no abandonas
Tu fe en la buena suerte,
Pues, donde menos piensas, salta la liebre;
No obstante, el hacerte
A comer en el pesebre
De la Política, cerezas del Jerte,
Más que con ellas, puedes dar en la muerte;
Salvo honrosas excepciones,
Los Políticos, si no el oro y el moro,
Prometen a borbotones,
Lo que saben en su foro
Interno, que no pueden … Dar pregones
Que son buenas personas, … ¡manda cojones!;
Quien, de su palabra fiado,
Cree que en su huerto sin labor los abrojos
Serán frutales, va dado;
Sobre todo, si son Rojos
Los Políticos, pues sin riego ni arado,
Que es lo suyo, cornudo apaleado;
Te pedirán para abono,
Insecticidas y pago de jornales,
Tu voto y, subiendo el tono
De voz, auroras boreales
Prometen todos los días el patrono,
Si hay poltrona, y, si no, cacahuetes al mono;
Lo peor es que Rojos en el Gobierno
Hay más que condenados en el infierno;
En la Política más que en el cuerno
De la abundancia, y en la vida, odio eterno,
Más que entre una mala suegra y un mal yerno.

