Este lunes, 17 de febrero de 2014, Ruth Toledano en eldiario.es una columna titulada ‘Frases homófobas, actrices lesbianas, cuerpos registrados’ en la que arranca diciendo:
En el contexto de las protestas contra la reforma de la ley del aborto, una acción ideada por una artista está teniendo tanto o más impacto mediático que la más numerosa de las manifestaciones
Añade que:
A Yolanda Domínguez se le ocurrió que las mujeres inscribieran su cuerpo en el Registro Mercantil, y decenas de ellas ya lo han hecho, hasta ahora, en Madrid, Barcelona, Sevilla, Bilbao, Pamplona, Pontevedra y Albacete. Su proyecto, de carácter simbólico, tiene por objetivo «visibilizar el descontento» ante la cosificación y desposesión del cuerpo de las mujeres.
Y concluye:
El arte no tiene que estar al servicio de la política: no tiene que ser su mercenario, no debe empobrecer sus lenguajes ni sus procesos. Pero, inevitablemente, el arte es político.

