Ni con críticas, ni con ironías, ni con sarcasmos ni siquiera con hechos, pruebas y datos. Los “podemitas” tienen bula y lo que en los otros suponen atroces pecados en ellos son leves deslices en los que han incurrido por pura bondad mas que otra cosa. Los que a si mismos se consideran los “decentes” y nos lanzan a todos los demás sus anatemas desde los púlpitos mediáticos por casta y detritus prescindible, son por esencia y principio, y sin discusión alguna, paradigma de la pureza y la virginidad primigenia. Son los elegidos y entre los elegidos con inmaculado y resplandeciente blindaje están los intocables, los apóstoles, los salvadores y por supuesto, el mesías redentor, Iglesias, Pablo.
Cualquiera que le ofenda o les ofenda es reo del más atroz de los crímenes y esconde la más perversa y tenebrosa de las intenciones, es un esbirro de una conspiración para atacar al “pueblo” y tan solo esconde un miedo cerval a su encarnación y advenimiento que anuncian todas las encuestas. Ellos no pueden tener el mismo trato que la casta corrupta aunque hagan las mismas cosas o se les parezca tanto o sean sus comportamientos más de casta que los brahamanes hindues alla donde han accedido al control, como es buen ejemplo los nichos universitarios que controlan.
El embudo para “los otros”, que ellos mismo han situado en un bolso, en lo concerniente a lo suyo da cabida a un elefante. Así Becablak Errejón, enchufado por un colega y subordinado, a quien se le apaña un sueldo, que no un trabajo, al que no acude ni realiza, con unos emolumentos más que apreciables y del cual lo exime el mismo colega que lo ha colocado, no es para nada es criticable. Al contrario, los que han de avergonzarse son quienes se atreven a mentarle tal bicha. Como a quien ose recordar a toda la “peña” de amiguetes ,el susodicho, Monedero, Alegre y, por supuesto, Iglesias, los cerca de 4 millones de euros cobrados del régimen Chavista del que estuvieron a sueldo y disfrutando de todas las prebendas.
Lo de Tania Sánchez, la compañera Tania catecúmena junto al camarada Garzón, aspirantes ambos a que les den lugar de feligreses tras ofrendar a IU en el altar, se inscribe en las mismas pautas. “Ella no sabia”, ella solo iba a clase de voz y batería por la que su hermanito entre estas y aquellas y con los enrollados colegís se llevo del ayuntamiento de Rivas cerca de 1,5 millones de euros. Mas de 200 millones de pesetas para los que somos de pueblo y de antes. Pero como ya han exculpado tanto el viejo Cayo como el joven Alberto , eso “solo es, y eso no es nada, un “error ético”. Nada que suponga falta alguna, ni como para quitarle unos puntos en el carnet por no llevar el cinturón puesto. Ella ni sabía, ni conocía ni veía. Solo firmaba y tocaba la batería
Podíamos seguir así y de uno en uno. No hace falta siquiera escudriñar para toparse a cada paso y en cada uno de los prebostes Podemitas con el muy repetido encaste de quienes tanto dicen detestarlo. ¿En que han empleado sus vidas, de que han vivido y como se han colocado antes y ahora para estarlo siempre?. Por ejemplo y como último caso Jesus Montero, flamante jefe en Madrid y ex secretario general de las juventudes comunistas, en los años 80, desde los 20 viviendo de la politica y siempre en ella y colocado, ¿como no? en el aparato universitario de la Complutense en no se sabe que tareas- no es docente y desconozco si hubo oposición de verdad de por medio o fue como tantas su plaza- pero si con un sueldo que alcanza y hasta supera, como es el caso de otros colegas, el del presidente del Gobierno.
Nada de ello, sin embargo, ha de ser motivo de crítica ni de reproche alguno. Ellos son de Podemos y hemos de aprender que a los diez se ha añadido un nuevo mandamiento. El 11º “No faltarás a los podemitas”. Y si lo haces, ya lo canta Krahe: ¡la hoguera, la hoguera!
PD: «Ellos» tienen derecho y lo ejercen en trople sincronizado a insultarte a ti y denigrarte personal, proefesional, etica y hasta estéticamente en la forma y modo que deseen ycon los peores y mas atroces calificativos, pero en cambio ¡ay! de tí si se te ocurre decir tan siquiera que el Iglesias está un poco flaco.
