Medios

No importa la verdad, sino el relato

Una papilla que será tragada y asimilada por los tontos

No importa la verdad, sino el relato

Más información

La realidad, la verdad, ya no importan, ya que éstas, a través del relato oficial, son cocinadas hasta convertirlas en una papilla que será tragada y asimilada por los tontos que, desgraciadamente, suelen ser la mayoría.

Si contemplamos y desmenuzamos objetivamente, los principios que rigen el machacón relato oficial con el que se fustiga sin piedad las neuronas ciudadanas, los podemos resumir en once principios fundamentales:

  1. Principio de la simplificación

Este principio se basa en la reducción de los distintos enemigos a una realidad única. De esta manera, no existiría nunca una batalla contra múltiples antagonistas, sino su reducción caricaturesca y simplista, tal como hablar del enemigo como ´la extrema derecha y la derecha extrema´, englobando ahí a todo aquel que no comulgue con el credo oficial.

  1. Principio del método de contagio

Este principio estaría asociado al anterior. Sus objetivos son sencillos: además de simplificar los hechos, se pretende estigmatizar con una serie de clichés a todo aquel que no comulgue con el credo oficial. Por ejemplo, tachar de homófobo, machista, o racista, a todo aquel que disienta, aunque tan solo sea en cuestiones de política económica.

  1. Principio de la transposición

En Política puede observarse cuando trascienden casos de malversación, o apropiación indebida, hasta la opinión pública, como se da un cruce de reproches. La técnica del ventilador, tirando la mierda propia sobre el contrincante.

  1. Principio de la exageración y de la desfiguración

En este supuesto, magnificando lo anecdótico y elevándolo a nivel de drama existencial, no se caricaturizaría ´per se ´ a los individuos o grupos de la oposición, sino a su ´supuesta´ forma de comportarse, cerrando así el círculo malicioso de la demagogia.

  1. Principio de la vulgarización

Este principio propone que las propiedades de los mensajes a comunicar han de adaptarse al nivel de los individuos que van a recibirlo, y en concreto al menos inteligente de todos ellos. Esta forma de diseñar los anuncios de propaganda  va dirigida a la masa y no a los que la formaban, ya que los grupos son más fáciles de convencer y manipular que los individuos aislados.

  1. Principio de la orquestación

Las ideas que se quieren transmitir a la masa han de repetirse de forma continuada, usando distintos prismas y ángulos pero insistiendo en el mismo concepto. La reiteración de ´el relato oficial´, hasta el empacho.

  1. Principio de renovación

Este principio alude no al contenido, sino a las formas, y más en particular al ritmo con el que se transmite la información. El propósito sería generar tantas acusaciones que la víctima no dispusiera de margen temporal suficiente para excusarse o demostrar su falsedad, pues en el momento en que intentara liberarse de todo su lastre el discurrir del tiempo le habría relegado a una situación de irrelevancia, o el público ya no tendría interés.

  1. Principio de la verosimilitud

No hay peores mentiras que las construidas sobre ´medias verdades´. Lo que hace creíble el relato de una gran mentira, es que esta esté construida sobre trozos de verdad, que son los que se potenciarán a la hora de difundir la noticia, mientras maliciosamente se ocultara todo aquello que excuse o justifique la acción.

  1. Principio de la silenciación

Este principio tiene el objetivo de acallar todas las noticias positivas sobre la oposición, usando los medios de comunicación, controlados o ´engrasados´, afines al poder. También se buscaría omitir noticias adversas sobre uno mismo. El fin sería sesgar la información de que podrían disponer, e incluso reservar noticias negativas o falsas (dossiers) para el momento en que surjan logros del adversario, contrarrestando sus efectos en la opinión pública.

  1. Principio de la transfusión

A través de este principio se pretende hacer uso de la historia de una nación, e incluso de sus mitos populares, para conectarlos de una manera directa con el contrincante a derrocar a través de analogías y equiparaciones. Por ejemplo tachar de ´franquista´ a todo el que se mueva sin permiso.

  1. Principio de la unanimidad

La pretensión de este principio es hacer creer que las ideas que se desea difundir gozan del consenso de toda la población, de forma que quienes las acojan como propias sintonizarán con la ´opinión´ que quieren hacer pasar como general. Este principio aspira a aprovechar el conocido fenómeno del conformismo social, al que se atribuye una enorme capacidad para la persuasión, especialmente entre aquellos que desconfían de su propio criterio para guiarse a lo largo de la vida.

  1. Epílogo

La autoría de los once principios expuestos, así como su desarrollo y aplicación, no corresponde a una maquiavélica genialidad de la tropa de asesores de nuestro particular ´Gran Hermano´, sino que su autor fue un alemán llamado Joseph Goebbels, MINISTRO PARA LA ILUSTRACIÓN PÚBLICA Y PROPAGANDA DEL TERCER REICH, entre 1933 y 1945, del PARTIDO NACIONAL SOCIALISTA OBRERO ALEMÁN. Aquí, los asesores del sátrapa, simplemente se han limitado a hacer un vulgar ´copy&paste´; y les está funcionando.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Antonio Gil-Terrón Puchades

Antonio Gil-Terrón Puchades (Valencia 1954), poeta, articulista, y ensayista. En la década de los 90 fue columnista de opinión del diario LEVANTE, el periódico LAS PROVINCIAS, y crítico literario de la revista NIGHT. En 1994 le fue concedido el 1º Premio Nacional de Prensa Escrita “Círculo Ahumada”. Ha sido presidente durante más de diez años de la emisora “Inter Valencia Radio 97.7 FM”, y del grupo multimedia de la revista Economía 3. Tiene publicados ocho libros, y ha colaborado en seis. Actualmente escribe en Periodista Digital.

Lo más leído