El periodismo orgánico de la mafia sanchista pacta cuánto ha de durar el silencio sobre los pactos para hacer viable la trampa en la que caen los pusilánimes y los inofensivos, mientras martillea con su propaganda a cualquier crítico y compra voluntades. Ya sabemos cómo se las gastan estos sicarios del presupuesto público que con el trágala del aumento de recursos se concitan para destruir el Estado bajo la quimera confederal. ¡Habrá mas dinero para todos! El trágala del déspota que puede engañar al incauto. Mientras los lander alemanes transfieren al gobierno central buena parte de sus competencias, la canalla socialista eleva los impuestos a niveles insoportables, y destruye la caja común, entregando la llave a aquellos que se alzaron contra la propiedad de todos, llevados de su insaciable apetito por detraer recursos públicos para sí mismos. Mientras Suiza se plantea eliminar la desigualdad territorial que convirtió el Tirol en escaparate turístico, Sánchez se esmera por dar mas a quien mas tiene, predicando lo contrario. Sánchez quiere confundir a propósito el fondo de compensación interterritorial con los recursos financieros que provienen de los impuestos que integran el presupuesto nacional. Rompe la unidad de mercado y los beneficios de una economía de escala.
No cejará en su empeño el canalla a quien sus socios protegen con su locuaz e inútil desvarío. El griterio inútil de García-Page y Lambán, que luego se pliegan a la voluntad del puto amo. Seguirá la máquina triturando voluntades, ampliando la represión y ampliando el castigo con la complicidad del PP, y el silencio cómplice de un monarca decorativo que no tiene mas propósito que mantenerse en la nada a condición de una renta segura y colocar a su hija una corona vacía, incapaz de servir para una cosa distinta de firmar la destrucción del Estado. No habrá mañana para los mensajes ñoños y bisoños de la monarquía de pasarela. A estos lares les arrastra la dictadura sanchista que acaba con la libertad de prensa y administra las noticias a conveniencia. Todo por un incompetente ex-ministro de sanidad, responsable de miles de muertos, que negó la existencia del covid y apeló a las decisiones de un gabinete de expertos inexistente, un histérico mendaz y analfabeto con las buenas maneras del ignorante. Lo mejor es investir a un analfabeto como a Alegría.
Sánchez no puede ignorar lo que cualquier ciudadano sabe de que el sistema tributario es el instrumento que puede garantizar la distribución del excedente en todo el territorio. El supremacismo de la oligarquía catalana, que se creía desaparecida con Ferrusola y sus misales andorranos, emerge sobre sus cenizas tras el robo implacable que ha alimentado el pujolismo; no en vano Pujol prefería expropiar a los catalanes y al resto de los españoles por igual frente a la herencia de su padre, que ya contaba con un pasado delictivo, la semilla del mal, el negocio de divisas menos lucrativo. Sánchez entrega la administración del excedente social en Cataluña perdiendo finalmente una batalla histórica, la que podría haberse configurado entregando el IRPF a las oligarquías autonómicas para que recibieran el castigo en las urnas por sus impuestos, y reservándose para sí los impuestos indirectos de soberanía, el IVA y Sociedades, menos elásticos porque compiten con los que se aplican en el resto de Europa.
En línea con Aznar, Sanchez entrega la llave bajo otro nombre, la misma fórmula del injusto cupo vasco y navarro, incesantemente renovados, que aportan al Estado menos del 6% de la riqueza generada, que compensan luego de sobra reclamando inversión en infraestructuras y servicios. Cualquier fiscalista sabe que el déficit del Pais Vasco lo sufragan las autonomías arruinadas, las mismas que gestiona en favor de los sociatas, la inexcusable estupidez de Feijoó. La balanza fiscal es negativa en el Pais Vasco, y será negativa en Cataluña. Tiemblen los herederos del racista Sabino Arana, porque un sistema inviable puede amenazar su caja. Es la guerra de salvese quien pueda, de quien no puede servirse de la ventaja de ser el primero en el expolio de la colectividad. Privatiza los ingresos y nacionaliza los gastos, en otras palabras, déjame robar en impuestos, para luego robar en gastos. Todo lo que recaude en impuestos se lo llevan doblado los separatistas y además tienen la coartada perfecta para seguir pidiendo financiación al Estado porque no llegan a pagar los gastos, expolio en ingresos, expolio en gastos y la condonación de 15 mil millones de deuda de la Generalidad que recaen sobre el resto de españoles, tercer expolio, y sumando.
El fraude de Sanchez siempre acierta en los detalles que no confiesa. Ya no basta con que la sanidad pública preste menos servicios, los preste peor, que la agenda farmaceútica tenga prohibidas más de sesenta y seis referencias reconocidas en Europa, que los empleos sean precarios, y los salarios miserables, hasta el punto de provocar la huida de los profesionales, que se gasten los recursos públicos en la atención de inmigrantes ilegales. Ya no basta la destrucción de la educación miserable que hacen huir a las familias de los centros públicos. Aquí se quedan los camareros del turista. Sánchez crea desigualdad; las diferencias salariales se suman a las barreras lingüísticas en un proceso imparable de balcanización de la península, con niveles de renta de Eslovenia y Serbia, en las antípodas. Se acabó la redistribución. Muerte a Extremadura y Andalucía subyugadas por el reclamo sanchista: habrá mas recursos, homenaje a la idiocia de sus dirigentes.
La colecta fiscal que se entrega a los independentistas catalanes hace inútil el Estado. Porque la solidaridad no enmascara la razón que asiste al Estat Catalá, a saber que quien dá limosna lo hace a su arbitrio y conveniencia. Extremadura, Andalucía, las Castillas se comen las embajadas catalanas. La solidaridad no está predeterminada y consiste en un acto discrecional de voluntad por el que viene a instituirse un fondo de compensación interterritorial marginal, siempre a condición de mantener la ordinalidad; nunca la administración fiscal catalana entregará recursos a quien no hace el mismo esfuerzo fiscal para acabar con la competencia; nada a quien no aplica las mismas políticas de expropiación, confiscación y encautamiento de recursos ciudadanos. Nunca habría sido posible que Baviera, la Alemania rural de cultura romana, viniera a ser el lander mas rico sin los ingentes recursos asignados a su desarrollo, para ser ahora contribuyente neto. Los delincuentes independentistas quieren garantizarse ser los primeros en renta. ¿Que pretende vender el sátrapa?, ¿solidaridad administrada por quien controla la caja? Qué imbécil socialista podrá creerse esta trampa saducea. Firmen los yolandistas, el cuño comunista de la desigualdad social.
Impongo a los demás mis políticas impositivas con entregas condicionadas. Qué pretende este sátrapa con su conducta criminal de destruir el Estado con bendición real. Ya vimos en el pasado como cayeron las monarquías en Europa que se sometieron al poder emergente del duce de turno, Vittorio Emanuelle III en el recuerdo. Y cómo hubo de arrastrarse la cabeza de Mussolini en el lago Como. En su huida, Mussolini dejó atrás a su esposa, Rachele Guidi, y a sus cinco hijos, pero se llevó consigo a Clara Petacci, la amante del sexo sadomaso, y sus cuerpos acabaron colgados en la Plaza Loreto de Milán. ¿Cuanto resistirá este pueblo sumiso al sátrapa?.¿A quien se llevará en su huida?. ¿Encontrará el mantra de la ultraderecha, como Starmer, con el periodista Tommy Robinson, a quien quieren linchar, para justificar la ocupación del Estado por la mafia musulmana que de la mano del independentismo, viene construyendo la nación catalana, pese a Orriols, con la distribución de los inmigrantes eternamente menores de edad? Odian la verdad. Cada día se levantarán mas voces que no podrán silenciar.
