Es lo que se conoce en los ambientes periodístico como ‘llamar a las cosas por su nombre‘.
No hay nada mejor que dejarse de eufemismos, de tapaderas lingüisticas y subterfugios e ir a la raoz de las cosas.
Esto es, precisamente, lo que hace Francisco Rosell quien no es por cierto un ‘radical’ y que nunca ha sido ampuloso o exagerado.
Rosell publica el 15 de enero de 2025 en El Debate una columna titulada «No le llamen X, llámenle Sánchez«, que no deja títere con cabeza.
Analiza Rosell la figura, las triquiñuelas, las falsedades, las tácticas y las cortinas de humo de Pedro Sánchez.
De forma simple y metódica, pero letal, aborda la controvertida gestión del líder socialista y su impacto en la política española.
La tesis principal de Rosell es que Sánchez ha llevado a cabo una transformación radical del sistema político español, alejándose de los principios democráticos tradicionales y adoptando tácticas que el autor considera propias de regímenes autoritarios.
El veterano columnista argumenta que esta metamorfosis merece una atención crítica y un análisis profundo.
«Pedro Sánchez ha conseguido lo que parecía imposible: convertir España en una democracia iliberal sin necesidad de cambiar la Constitución».
Esta frase resume la preocupación central del autor sobre el rumbo político del país.
El periodista desarrolla su argumento señalando varios aspectos de la gestión de Sánchez que considera alarmantes.
Entre ellos, destaca la concentración de poder, la manipulación de las instituciones y el uso de la propaganda como herramienta de gobierno.
«El sanchismo ha perfeccionado el arte de la distracción mediática, convirtiendo cada crisis en una oportunidad para desviar la atención de los problemas reales».
Así describe Rosell la estrategia comunicativa del marido de Begoña y su faraónico gobierno.
El autor también aborda la política de pactos y alianzas de Sánchez, que condena por oportunistas y perjudiciales para la democracia española y la estabilidad del país:
«La geometría variable de Sánchez no conoce límites éticos ni ideológicos. Su único principio es el poder, y para mantenerlo, no duda en pactar con quienes ayer eran sus enemigos declarados».
Rosell argumenta que esta flexibilidad ideológica ha llevado a una erosión de los valores democráticos y a un debilitamiento de las instituciones.
Según el periodista, Sánchez ha logrado crear un sistema donde el fin justifica los medios, sin importar las consecuencias a largo plazo para la democracia española.
«El problema no es solo Sánchez, sino el sanchismo como fenómeno político que ha infectado las estructuras del Estado», advierte el autor, sugiriendo que el impacto de estas políticas podría extenderse más allá del mandato del actual presidente.
La columna también critica la falta de oposición efectiva y la aparente apatía de una parte de la sociedad española ante estos cambios.
Rosell considera que esta situación ha permitido a Sánchez avanzar en su agenda sin encontrar resistencia significativa.
«La normalización de lo excepcional es el mayor triunfo de Sánchez. Ha conseguido que lo impensable hace unos años sea hoy aceptado con resignación por una sociedad anestesiada», lamenta el periodista.
Rosell concluye su análisis con un llamado a la reflexión y a la acción ciudadana.
Argumenta que es necesario un despertar colectivo para preservar los valores democráticos y evitar un mayor deterioro institucional.
«Es hora de llamar a las cosas por su nombre. No estamos ante una simple evolución política, sino ante una transformación radical del sistema que conocíamos. Y el responsable tiene nombre y apellido: Pedro Sánchez».
EL AUTOR
Francisco Rosell, nacido en 1956 en Puertollano (Ciudad Real), es un periodista con una extensa carrera. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha ocupado cargos directivos en varios periódicos de renombre. Ha sido director de El Mundo y de VozPopuli. Su trayectoria profesional se ha caracterizado por un estilo directo y a menudo polémico, especialmente en temas de política nacional. Rosell es conocido por sus análisis críticos de la actualidad española y su defensa de los valores democráticos. Casado y padre de tres hijos, compagina su intensa actividad periodística con la docencia universitaria, impartiendo clases de Periodismo Político en la Universidad CEU San Pablo de Madrid. Es autor del libro Treinta años de nada: anatomía del régimen andaluz (2008).
