El TC podrá poner las cosas en su lugar
Solo PP y Ciudadanos abanderan en Cataluña la defensa de las corridas de toros en la Comunidad. Y el PSOE, pero en Cataluña no existe. No así el PSC, que por unas cosas u otras ha dejado caer la prohibición de las corridas a través de una ley autonómica del Parlament.
Populares y liberal-progresistas han coincidido este 25 de septiembre de 2011 en reclamar que las corridas de toros prosigan en Cataluña. Alicia Sánchez-Camacho (PPC) y Albert Rivera (C’s), ante la Monumental de Barcelona, minutos antes de iniciarse el último festejo, han comprometido sus formaciones «con la libertad» para que las corridas vuelva a la Comunidad.
La presidenta del PP catalán ha proclamado su «respeto a la tradición y a la cultura» que encarnan los festejos taurinos, y ha asegurado que su partido seguirá defendiendo que la prohibición no se haga efectiva, también porque implica pagar unas compensaciones millonarias -CiU asegura que de un millón de euros; pero desde los empresarios taurinos apuntan que las indemnizaciones podrían irse hasta los 400 millones de euros- que están fuera de lugar en el actual contexto de recortes en sanidad y educación.
La presidenta del PP catalán ha estado flanqueada por el portavoz del PP en el Senado, Pío García-Escudero, y el diputado catalán Rafael Luna, y ha recordado además que está pendiente de resolución el recurso presentado ante el Tribunal Constitucional (TC) para dirimir la validez de la prohibición.
«INCOHERENCIA» NACIONALISTA
Rivera, por su parte, ha lamentado que la prohibición taurina no se lleve a cabo para proteger a los animales, como a su juicio ha vendido la mayoría abolicionista, ya que al mismo tiempo se han blindado los correbous y ello representa una «incoherencia y falta de respeto a la inteligencia».
Sin embargo, las declaraciones más incisivas de este 25 de septiembre de 2011 han sido las pronunciadas, también desde Barcelona, por la ex ministra de Cultura con el PSOE, Carmen Calvo. No ha querido faltar a la cita barcelonesa y, minutos antes de la corrida, ha augurado que «no será la última tarde de toros en Cataluña», ya que a su juicio «seguramente» se han invadido competencias del Estado en la prohibición y «el TC podrá poner las cosas en su lugar».
Los defensores de la fiesta han clamado «Cataluña es taurina», provistos de banderas españolas y catalanas, y han increpado a los animalistas -apenas una veintena a las puertas del coso-, mientras que éstos han mostrado carteles en los que se podía leer «Adiós», «Nunca más» o «La tortura no es cultura».
Las taquillas de la plaza han colgado el cartel de «lleno», tras venderse las cerca de 20.000 localidades, para una tarde en la que José Tomás, Juan Mora y el catalán Serafín Morín han lidiado astados de la ganadería de El Pilar.







