Mientras que Anabel Pantoja comentaba sus problemas alimenticios, Kiko se reía de ella

En ‘Sálvame’ odian a los gordos y nadie dice nada: ¿Por qué no denuncian a Kiko Hernández?

El programa tiene una extensa tradición de querer ‘adelgazar’ a sus colaboradoras

En 'Sálvame' odian a los gordos y nadie dice nada: ¿Por qué no denuncian a Kiko Hernández?

Que en ‘Sálvame’ los gordos no gustan es algo que ya se sabía pero lo que ocurrió el 2 de junio de 2020 es digno de estudio (y denuncia) por parte de cualquier organismo público. Ese día, Anabel Pantoja, sufrió un auténtico acoso y tuvo que soportar  las burlas y las risas de sus compañeros por culpa de su aspecto físico. Ver a la colaboradora llorar por sus kilos de más mientras que Kiko Hernández tenía que aguantar la risa, es de las escenas más vergonzosas que se han visto en televisión.

Carmen Bazán, Mila Ximénez, Carmen Borrego, Terelu Campos o Anabel Pantoja son algunas de las colaboradoras de ‘Sálvame’ que se han sometido, en directo, a un entrenamiento físico en directo para cambiar su figura. Desde el programa te lo venden como secciones semanales divertidas, disfrazadas de autoayuda barata. Se nos dice que lo hacen para ‘ayudar’ a la colaboradora en cuestión a que se cuide y se quiera más, que lo de la obsesidad es simplemente una cuestión de salud pero esa obsesión porque en el plató todas las mujeres (que no los hombres) están delgadas roza la obsesión, el machismo y la gordofobia.

Acoso a Anabel Pantoja

A parte de todo esto, ‘Sálvame’ ya ha institucionalizado el acoso como espectáculo y más últimamente. Después de machacar a Lydia Lozano durante semanas, le tocó el turno a Anabel Pantoja. El 1 de junio de 2020, el programa sacó un vídeo suyo de Instagram en el que (visiblemente ‘afectada’ por el alcohol) insultaba y trataba de malas maneras a su novio Omar.

El 2 de junio de 2020, Anabel explotó. Primero por defender su honor y el de su pareja y luego, cuando se calmó, desde el programa contraatacaron con el físico. La colaboradora siempre se ha confesado acomplejada por su cuerpo y ha llegado a pasar varias veces por el quirófano para cambiar su aspecto.

La presentadora de ese día, Paz Padilla, le preguntó directamente a Anabel si había sufrido algún tipo de trastorno alimenticio en su vida y justo cuando la joven iba a contestar, se pudo ver cómo Kiko Hernández contenía la risa.

Anabel, incómoda confesó que a ella le puede la ansiedad, que ahora ha ganado peso, que sabe que su novio no está con ella por su físico pero que intenta ser feliz como está.

Hernández, rabioso y siguiendo instrucciones de la dirección, le preguntó a su compañera si era cierto que su plato favorito era la “pizza cubierta de mayonesa”. Pantoja contestó que sí y todos se le echaron encima.

La única que quiso defender a su compañera fue Laura Fa, quien pidió que “no culpabilizaran” más a Anabel, que le iban a provocar más “ansiedad”. ¿Qué le contestó Kiko Hernández?

¿Y de qué quieres que hablemos, Laura? ¿Del coronavirus?

Esto significa dos cosas: Que Kiko es una marioneta que repite lo que le piden sus jefes y que en ‘Sálvame’ consideran que reírse de una persona con sobrepeso es entretenido.

Y esto no es la primera vez que pasa. Dos semanas antes, cuando Kiko Hernández regresó al programa tras la cuarentena, lo primero que dijo fue que había llamado a Anabel por teléfono para decirle que “estaba enorme”, que nunca la había visto tan gorda que en sus vídeos de instagram. Esta actitud no es sólo censurable, es denunciable.

Tremenda pérdida… ¿Qué aportaba Anabel Pantoja en ‘Sálvame’? 

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Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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