(o “Seguro que la suben. ¿A que sí”).
Hace unos días, mi señoría recibió un correo de [email protected] , en que se le decía… ¿Qué se le decía? Pues “copiar” y «pegar”, a ver si alguien nos lo aclara.
Industria carga sobre las grandes eléctricas el peso de la reforma energética
Habemus reforma del sector eléctrico. Con las grandes eléctricas como principales afectadas, al punto que tendrán que afrontar el peor escenario que tenían en mente. Según anunció hoy tras el Consejo de Ministros el titular de Industria, José Manuel Soria, los gigantes eléctricos no sólo tendrán que afrontar un canon a la generación nuclear e hidroeléctrica. Además, el Ejecutivo ha dedicido imponer un tipo único a la generación para energías convencionales y renovables, frente a la propuesta inicial de Industria que rebajaba la tasa a las Endesa e Iberdrola a costa de elevar el gravamen para las energías limpias. (Fin del correo).
Y uno le pregunta a vuesarcedes lo mismo que se ha preguntado a sí mismo: ¿Qué se le dice? No, lo de “habemus” es casi lo único que entiende mi señoría, porque al haber estudiado, en el bachillerato, siete años de latín, siete, siendo Ministro de Educación don José Ibáñez Martín, el verbo “habeo, habes, habere, habui, habitum” se lo tiene uno que saber por narices. Tengan en cuenta vuesarcedes que entonces estudiar era algo más serio de lo que es hoy. Y los ministros eran catedráticos, miembros de una o varias academias, etc. No como ahora, que… No; mi señoría se refiere a que es distinto porque, por ejemplo, el actual titular de la cartera ´eslo´, o sea, lo es, catedrático, pero lo es –según me dicen-, catedrático consorte. Su compañera sentimental o esposa es la catedrática y, por ende, él es catedrático consorte, ¿no? (Vamos a ver si nos aclaramos: lo de “ende” no es lo que ponen en las películas ´almericanas´ (sí, con l para mayor bufa, mofa o más vulgarmente cachondeo); en esas películas lo que “pone” cuando terminan es “end”, sin la e final de “ende”, que quiere decir “fin”, ¿de acuerdo? Por supuesto que esa aclaración vuesarced no la necesita, pero como muchos de mis lectores (de los dos o tres que me queden, porque aguantarme tiene lo suyo, ¡qué duda cabe!) seguramente son coetáneos de mi señoría (setenta y quince años), casi todos padecen ´acarajotamiento senil´, unas veces transitorio, como el mío, y otras, “permanente revisable”, como ese delito que quiere introducir, por no decir meter, en el futuro Código Penal, el señor Gallardón, a la sazón Ministro de Justicia. Uno tiene escrito algo acerca del ´acarajotamiento´ (cfr. “De mi acarajotamiento´ y del trío Fernández de la Vega, la Pajín y Camps, ambos inclusive”), pero no sé si ahí se describe la sintomatología y el tratamiento o presunta terapia –porque es de difícil sanación ni aun mediante prácticas esotéricas o terapias alternativas. Léanlo, porque “el saber no ocupa lugar” y “no por mucho madrugar se ven vacas desnudas por las calles”.
De cualquier forma, el síntoma más característico de la dolencia de la que nos venimos ocupando es la confusión mental de ideas, de manera que hay enfermos de éstos a los que uno les ha oído decir que “verde y en botella, paella”, cuando vuesarcedes saben que el dicho popular, refrán o adagio cierto es “verde y con asas”, como ampliamente explica el sabio profesor don Pancracio Celdrán Gomáriz en su documentado libro Diccionario de frases y dichos populares (cfr. pág. 472, en Alderabán Ediciones). Pero claro, los que estamos “pa-allá» nos confundimos y mezclamos «las churras con las merinas», «la velocidad con el tocino», etc. Es un desorden total. Y, como decimos los que sabemos latín, “ubi nos est ordo, ibi est confusio”. No: nada de Confucio, porque ese era un filósofo chino, cuyas frases son famosas y numerosas, y para que vuesarcedes no hagan el ridículo por no conocer algunas de éstas, les voy a ofrecer unas cuantas a continuación. (¡De nada!).
“Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos”.
“Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces, estás peor que antes”.
“Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe: he aquí el verdadero saber”.
“Debes tener siempre fría la cabeza, caliente el corazón y larga la mano”.
“Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos”.
“Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”.
“Donde hay educación no hay distinción de clases”.
Y por si alguno de esos dos o tres lectores que me queden fuera o fuese chino y no entendiera o entendiese la ´fabla hispana´, como uno es omnisciente, le voy a verter al chino simplificado las dos últimas frases:
选择你的爱,你就不会在你的生活中,每天工作“的工作。
没有什么区别教育课。
Es más, si mañana, cuando venga el señor Mas, valga la redundancia, a ver al señor Rajoy, ambos inclusive, quisieran o quisiesen leer tales frases, no en chino abreviado sino en catalán, que es la lengua en que están inmersos todos los que viven en aquella ubérrima zona mediterranea. Miren cuán sonoras frases:
«Tria un treball que t’agradi i no hauràs de treballar ni un dia de la teva vida»
«On hi ha educació no hi ha distinció de classes».
No dice mi señoría “¡Y olé!” porque como allí están prohibidas las corridas de toros, no vaya uno a infligir las leyes y le vayan a sancionar, como a los que etiquetan sus productos en español.
En efecto, mi señoría se ha enrollado (“síndrome de las persianas”) y se ha desvaído la pregunta inicial de si nos van a subir la energía eléctrica. Será que sí, porque si no, ¿para qué tanto circunloquio en el e-mail de www.elconfidencial.com ? ¿O no?
19-09-2012. (¡Gracias, Traductor de Google!).
De energía eléctrica y de la determinación de sus precios háblase también en «¿Qué es el algoritmo de cálculo?».
