Entre los proyectos que tiene in mente mi señoría para el recién estrenado año está, cómo no, escribirle una carta a los Reyes Magos, pero es que además quiere aprender inglés y perder peso. (He escrito peso, no PSOE).
En cuanto a lo de aprender inglés y perder peso, dudo mucho de que vaya a conseguirlos, porque para lograr algo lo primero que hay que hacer es intentarlo, pero además intentarlo no de boquilla sino de hecho. Y claro, como uno opta por lo primero…. Por ejemplo, ¿qué pasa con el dichoso inglés? Pues que la frase “english spoken”, aunque quiera decir “se habla inglés”, el que suscribe, después de intentar aprender la lengua en cuestión durante ochenta y dos años (sí, porque debí empezar al cumplir los diez), todavía sigue traduciendo lo de “english spoken” por “de inglés, poco”. Y no es eso, sino lo otro. Es decir, que mi señoría no ha logrado “progresar adecuadamente”, se ha quedado a no sé cuántos pueblos de saber inglés y ha tenido que optar por el «spanglish».
Por lo que se refiere al proyecto de pérdida de peso, dado que ésta depende no sólo de las sustancias o viandas que se ingieran sino de su “quantum”, como ese “quantum” suele ser de ni se sabe, tampoco hay forma de que la masa muscular (peso en kgrs./ estatura, en m., al cuadrado) disminuya sensiblemente, con lo que las probabilidades de éxito en esto también son más que dudosas.
Con respecto a la carta a los Reyes Magos, este ilustre autor les va a pedir cinco cosas, cinco: salud, dinero y amor, por supuesto. Y las otras dos: una, que las chirigotas, cuchufletas o rechiflas con que les vaya torturando a partir de ahora sean más cortas, livianas y con humor más intenso; y dos, que se nos informe en qué va a quedar esto del Gobierno de España. Vamos, que ya está bien. ¿Cuánto tiempo llevamos con él en funciones, es decir, que no funciona? ¿Es que nuestros políticos, tanto de la derecha como de la izquierda o del centro son tan inútiles que son incapaces de formar uno, es decir, un Gobierno que de hecho funcione? ¿No se corre el riesgo de que emerja algún listillo que haga lo que haya que hacer para erigirse en el dueño del cotarro valiéndose de sus malas artes a costa de lo que sea, como destrozar España, hacer que la Guardia Civil abandone ciertas regiones, que Extremadura siga sin una adecuada estructura de ferrocarriles, que suban los impuestos, que…?
Cuidadín, españoles, no sea que lo que vaya a ocurrir en nuestra tierra no nos mole. ¿O no?
4-1-2020.
