Un estudio del área de Enfermedades Infecciosas del CIBER (CIBERINFEC) en el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) describe los primeros casos de hepatitis aguda en Europa provocados por un nuevo virus de origen zoonótico, el ‘orthohepevirus C‘.
Este nuevo hallazgo puede suponer una nueva causa emergente de hepatitis aguda en Europa debido a la prevalencia detectada entre pacientes con hepatitis aguda de origen desconocido.
Este trabajo pionero, publicado en el ‘Journal of Hepatology‘, está cordinado por el investigador del CIBERINFEC y de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Reina Sofía e IMIBIC, Antonio Rivero.
Hasta el momento el virus de la hepatitis E (VHE) era el único miembro de la familia Hepeviridae con potencial zoonótico. Rivero afirma que:
«Nuestros hallazgos sugieren que el ‘Orthohepevirus C’ es un nuevo agente zoonótico, que puede tener una alta repercusión en salud global debido a la amplitud de su reservorio animal, ya que se ha detectado en especies de roedores a lo largo de todo el mundo«.

El principal reservorio animal de este virus son los roedores. Sin embargo, ninguno de los casos identificados en el estudio refería haber tenido contacto directo con ellos. Así lo destacan los propios investigadores:
«Estos resultados sugieren la existencia de una vía de transmisión animal-humano aun no identificada y que por tanto requiere ser evaluada».
Concretamente, en este estudio se evaluó la presencia de ARN- ‘Orthopevirus C’ en dos cohortes de pacientes con hepatitis agudas de varios hospitales españoles. La primera compuesta por 169 pacientes con hepatitis aguda sin diagnóstico etiológico tras cribado de infección por virus hepatótropos, y la segunda por 98 de pacientes diagnosticados serológicamente de hepatitis aguda por VHE sin confirmación molecular.
En dos de los pacientes incluidos en la primera cohorte se confirmó la presencia de ARN de ‘Orthopevirus C’ en suero, es por ello que los investigadores consideran que el cribado de ‘orthohepevirus C’ debería ser considerado en el estudio de pacientes con hepatitis agudas.

Por otro lado, en uno de los pacientes incluidos en la segunda cohorte también se identificó la presencia ARN de Orthopevirus C en suero, lo que insinúa que se producen reacciones serológicas cruzadas entre Orthohepevirus C y VHE. Esto significa que la posibilidad de diagnosticar erróneamente como infección por VHE a pacientes con infección por Orthopevirus C.
Asimismo, dos pacientes presentaron un cuadro de hepatitis aguda leve/moderada con resolución espontánea, sin embargo, el tercer paciente presentó un cuadro de hepatitis aguda fulminante que provocó su fallecimiento.
El coordinador del estudio de CIBERINFEC en el IMIBIC concluye:
«Por lo tanto, dado que la infección por Orthohepevirus C puede cursar con formas graves es necesario identificar aquellas poblaciones más vulnerables«.
