Si mueves tus pies mueves tu corazón.
Y muchas otras cosas según los italianos, que saben latín.
Se trata de lo que ellos llaman ‘la passeggiata‘, el paseo en una traducción libre al castellano.
La técnica es sencilla: da igual lo que comas.
No importa que te atiborres (siempre y cuando no te pases, por ejemplo, con el alcohol, que ya sabes que tiene las calorías vacías más difíciles de quemar).
Lo importante siempre es lo que hagas después de comer.
Nunca antes ni durante los almuerzos.
¿Que tienes que hacer después de comer?… caminar.
Efectivamente, has leído bien.
No tiene mucho más truco ni misterio alguno.
Si quieres perder peso y llegar a tiempo a la operación bikini para lucir tipazo este verano en la playa o tu objetivo es sentirte bien y estar más delgado tienes que renunciar a la costumbre española de la siesta y sustituirla por el paseo italiano.
Después de comer el cuerpo se activa.
El metabolismo también.
Y es por eso que se queman más calorías. Comprobarlo es fácil.
Basta con hacerte con una de las pulseras relojes que controlan el ejercicio.
Si te pones a caminar después de comer con uno de estos aparatos comprobarás que las pulsaciones del corazón van a una mayor velocidad y entras en lo que se denomina la zona de «quema de grasas«.
Basta con que camines unos 15 minutos al día después de cada comida.
Suponiendo que después de desayunar te vas a trabajar y que en el trabajo te mueves (si no lo haces deberías) unos 250 pasos cada hora ya sólo te queda moverte después de comer y de cenar y eso es sencillo.
A la dolorosa renuncia a la siesta deberás sumar 15 minutos de paseo después de cada cena.
Pasear si estás cenando fuera de casa es más fácil. Al fin y al cabo sólo tienes que volver a tu domicilio.
En lo que respecta a dar un pequeño paseo cuando has cenado en casa lo tienes también fácil si quieres buscar una excusa: si tienes mascota tendrás que sacarla a pasear y sino utiliza la basura como excusa.
