Deporte extremo es aquel que puede costarle la vida a quien lo practica. Nadar entre cocodrilos o entre tiburones es un deporte extremo, y el espeleísmo, que es bajar a grutas de entrada y salida peligrosas, es otro.
Acaban de morir dos espeleístas españoles aislados, lejos de todo y de todos, en una sima estrecha y profunda en una zona aislada y hostil al sur de la cordillera del Atlas, en Marruecos.
Los espeleístas son deportistas, montañeros que en lugar de subir a las cumbres, bajan a los abismos. Erróneamente les llaman espeleólogos, que son científicos que buscan en grutas lo que sea digno de investigación.
Los tres españoles formaban parte de esa aventura solitaria atados entre sí en su cordada cuando sufrieron el accidente…
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