La cordialidad que acaban de mostrarle en Madrid los Reyes de España al dictador y seguramente salvador de la civilización egipcia, Abdeltafah Al-Sisi, fue una repetición de la que le ofrecieron en julio de 2010 los hoy Reyes eméritos al dictador sirio Bashar Al-Assad, al que luego Occidente quiso derrocar, aunque él resiste combatiendo para salvar su régimen y la multimilenaria civilización mesopotámica.
El golpe de Estado de Al-Sisi, el 3 de julio de 2013, ha salvado temporalmente a la civilización egipcia de las hordas islamistas que le exigían a los Hermanos Musulmanes, entonces democráticamente en el poder, la demolición de las Pirámides y de todo rastro cultural preislámico.
Tras las fallidas “primaveras árabes” hemos comprobado que las dictaduras son mucho menos malas que las teocracias que las están sustituyendo, como ocurre en la parte Siria que no controla Al-Assad, y en Libia.
Habíamos olvidado la experiencia de Irak, otra frustrada democratización impuesta por Occidente…
Siga leyendo aquí y vea a Salas
…
