Este cronista quiere presentar “Una modesta proposición” inspirándose en Jonathan Swift para que los mendigos sin techo las ciudades españolas no ahuyenten a la fuente de riqueza que es el turismo.
En 1729, tres años después de “Los viajes de Gulliver”, el escritor irlandés publicó “Una modesta proposición”, con la aclaración como subtítulo de “Para prevenir que los niños de los pobres de Irlanda sean una carga para sus padres o el país, y para hacerlos útiles al público”.
Swift expresaba su melancolía al ver el país “atestado de mendigos del sexo femenino, seguidos de tres, cuatro o seis niños, todos en harapos e importunando a cada viajero por una limosna”.
Algo parecido a lo que ocurre en las ciudades turísticas españolas, aunque ahora los mendigos son mayoritariamente hombres, algunos con perros y flautas…
Siga leyendo aquí y vea a Salas
…
