Si observa usted las formaciones políticas, las antiguas que se remozan, y las nuevas como Ciudadanos, verá que sus líderes jóvenes son mucho más atractivos físicamente que sus antecesores.
Ambos sexos son más sanos, poseen tez y rasgos más finos, dentaduras perfectas y la sonrisa y flexibilidad, ohlalá!, de las estrellas del cine francés: es que comen mejor, “como los ricos”, se decía antes.
La renta per cápita creciente cambió el aspecto de los españoles, que han evolucionado en dos generaciones hasta dejar de parecer neandertales.
Observe a los nuevos valores del PSOE, del PP y, sobre todo, de Ciudadanos. Gente apuesta, limpia, atractiva.
Los de Podemos, con excepciones, resultan viejunos. Al decirse pobres y estar siempre enfadados se han quedado como Monedero en el eslabón perdido entre Pepe Isbert y Albert Rivera, y su diva, Carolina Bescansa, entre Cristina Almeida…
Siga leyendo aquí y vea a Salas
…..
