El Papa reconoce el sacrificio de los monjes de 'De dioses y hombres'

Arzobispo de Argel: «Deseamos que la beatificación de los mártires de Tibhirine sea un signo de paz para todos»

Francisco aprueba también la canonización de la monja española Madre Nazaria

Arzobispo de Argel: "Deseamos que la beatificación de los mártires de Tibhirine sea un signo de paz para todos"
Los monjes mártires de Tibhirine

Mons. Claverie y los otros mártires nos muestran el camino de la existencia pacífica entre cristianos y musulmanes, porque vivían en el diálogo de la vida cotidiana con los vecinos musulmanes y sus familias

«Estamos muy contentos con la decisión del Santo Padre», ha dicho a la Agencia Fides, Su Excelencia Mons. Paul Desfarges, Arzobispo de Argel, al comentar sobre la autorización del Papa Francisco, comunicada este sábado, para firmar el decreto de beatificación de Mons. Pierre Claverie y 19 de sus compañeras y compañeros asesinados en Argelia entre 1994 y 1996, incluyendo a los religiosos inmortalizados en la película De dioses y hombres.

«En nuestro comunicado hemos querido resaltar que no podemos pensar en nuestros mártires sin recordar a los cientos de miles de argelinos y argelinas que han fallecido por permanecer fieles a su fe en Dios y su conciencia. Pienso en particular, en los 99 imanes asesinados por haberse negado a justificar la violencia y en muchos periodistas, profesores y científicos que se han opuesto a los grupos yihadistas, por no hablar de los padres y madres que han desobedecido la imposición de estos grupos de no mandar a sus hijos a la escuela.

«No debemos olvidar que todo un pueblo ha sido envuelto por una espiral de violencia alimentada por una ideología mortal que desfigura el Islam. Deseamos que con esta beatificación sea un signo de perdón y de paz para todos, porque se trata de hombres y mujeres de paz y perdón que han dado su vida por todos».

«Mons. Claverie y los otros mártires nos muestran el camino de la existencia pacífica entre cristianos y musulmanes, porque vivían en el diálogo de la vida cotidiana con los vecinos musulmanes y sus familias. Un diálogo de servicio, amistad y apertura hacia el otro», ha recalcado Mons. Desfarges.

«Este es el significado de esta beatificación: destacar que la convivencia y el diálogo entre cristianos y musulmanes es un enriquecimiento mutuo para crecer en humanidad y hermandad por la paz que el mundo tanto necesita», ha expresado el arzobispo de Argel.

Francisco aprueba la canonización de la monja española Madre Nazaria

Por otro lado, el Papa Francisco también ha reconocido el milagro que consentirá canonizar a la beata española Nazaria Ignacia de Santa Teresa de Jesús, fundadora de la Congregación de las Hermanas Misioneras Cruzadas de la Iglesia, informó hoy la Santa Sede.

Beatificada en 1992 por el Papa Juan Pablo II, su canonización es muy esperada especialmente por parte de la Iglesia católica boliviana, pues fue en este país donde desarrolló gran parte de su obra.

Nazaria Ignacia de Santa Teresa de Jesús nació en Madrid (España) el 10 de enero de 1889 y murió en Buenos Aires (Argentina) el 6 de julio de 1943.

En 1908, ingresó en las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de México, hasta donde se había trasladado con su familia por motivos económicos, y en 1912 fue destinada a Oruro, en Bolivia, donde se dedicó durante 12 años al cuidado de los ancianos.

El 16 de junio de 1925, dejó las Hermanitas para fundar la congregación, y en febrero de 1927 se declaró erigida canónicamente la Congregación religiosa diocesana de las Hermanas Misioneras de la Cruzada Pontificia.

A partir de la fundación de la orden, el trabajo de Nazaria Ignacia y de las primeras misioneras fue incansable y se desarrolló sobre todo en la periferia de Oruro y en las zonas mineras rurales.

Una de las hazañas de la española fue organizar en 1933 a las mujeres de los mercados y comercios orureños para formar el que fue el primer sindicato obrero femenino de Bolivia.

Fue en junio de 1947, cuatro años después de la muerte de Nazaria Ignacia, cuando el Instituto recibió la aprobación definitiva de las Constituciones y el nombre de Misioneras Cruzadas de la Iglesia.

En vida, desempeñó una labor misionera en países como Bolivia, Uruguay, España y Argentina, donde falleció en 1943.

Sus restos fueron trasladados a Oruro en 1972 y desde entonces permanecen en esa ciudad boliviana, como lo pidió Nazaria Ignacia antes de morir.

Es considerada una visionaria para su época, ya que postulaba que la Iglesia católica fuera al encuentro de la gente tres décadas antes de que el Concilio Vaticano II lo planteara, tal y como señaló el pasado año a Efe en Bolivia el politólogo Carlos Cordero, devoto de la religiosa.

(RD/Agencias)

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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