El regreso de las vacaciones de verano suele ser sinónimo de atascos y kilómetros al volante, pero este año, además, muchos conductores tendrán que estar atentos a los nuevos radares que la Dirección General de Tráfico (DGT) ha instalado en toda España. El objetivo es claro: combatir el exceso de velocidad, responsable de uno de cada cuatro accidentes mortales, y reducir la siniestralidad en las carreteras.
A día de hoy, 26 de agosto de 2025, la DGT ha puesto en marcha la primera fase de su ambicioso plan anual, desplegando 32 nuevos radares —25 de tramo y 7 fijos— en 11 comunidades autónomas y los dos archipiélagos. Esta medida forma parte del despliegue de 122 dispositivos previstos para este año, con el fin de reforzar la vigilancia y la prevención en los puntos más conflictivos de la red viaria española.
¿Dónde están los nuevos radares y cómo funcionan?
La distribución de estos dispositivos abarca desde la Comunidad Valenciana, con un nuevo radar en la V-30 (Valencia), hasta Galicia, donde se han activado controles en la N-550 y la AP-9 (Pontevedra). En Madrid, el radar fijo se sitúa en la M-14, mientras que en Cantabria se han colocado dos radares de tramo en la A-8, cubriendo ambos sentidos en el área de Saltacaballo.
Estos son algunos de los puntos más destacados:
- Valencia: V-30, entre los km 4,65 y 8,85 (sentido creciente).
- Pontevedra: N-550 (km 129,10-126,93, sentido decreciente) y AP-9 (km 155,22-158,98, sentido creciente).
- Madrid: M-14, km 1,68.
- Cantabria: A-8, dos tramos en Saltacaballo.
Los radares de tramo obligan a mantener una velocidad constante durante varios kilómetros, calculando la media entre el punto de entrada y salida. Los radares fijos, por su parte, miden la velocidad exacta en un punto concreto mediante antenas de microondas. Todos cuentan con un margen de error de ±3 km/h para velocidades inferiores a 100 km/h y de ±3% para velocidades superiores.
La lista completa y actualizada de ubicaciones está disponible en la web de la DGT y en los principales navegadores GPS, facilitando a los conductores la consulta antes de emprender su viaje.
Un mes de avisos sin multas: pedagogía antes que sanción
Durante el primer mes de funcionamiento, estos nuevos radares no impondrán sanciones económicas. Los conductores que sean detectados superando la velocidad permitida recibirán una carta informativa en su domicilio, avisando de la infracción cometida. Pasado ese periodo de gracia, las multas y la retirada de puntos se aplicarán según la normativa habitual.
Esta fase de avisos responde a un enfoque preventivo: la DGT busca concienciar antes de sancionar y dar margen a los automovilistas para adaptarse a los nuevos controles. En anteriores campañas, este tipo de medidas ha demostrado ser eficaz para reducir las infracciones en los puntos recién controlados.
¿Por qué tantos radares? La realidad de la siniestralidad en España
El exceso de velocidad sigue siendo uno de los grandes problemas en la seguridad vial española. Según datos de la propia DGT, en lo que va de 2024, la velocidad ha sido un factor concurrente en el 24% de los accidentes mortales, lo que se traduce en 239 siniestros con fallecidos donde la velocidad fue determinante.
Las estadísticas europeas refuerzan esta preocupación: el exceso de velocidad está detrás de entre el 10% y el 15% de todos los accidentes, pero la cifra asciende al 30% cuando se trata de siniestros mortales. Esta realidad ha impulsado a la DGT a apostar por la automatización y el refuerzo de la vigilancia, en línea con otras grandes economías europeas.
Además, los datos de comportamiento de los conductores no invitan al optimismo: cerca del 60% reconoce circular por encima del límite en carreteras convencionales, y más del 60% lo hace en autovías y autopistas. El mensaje de las autoridades es claro: la percepción de impunidad o la confianza en conocer los puntos sin radar están quedando atrás, gracias a la actualización permanente de los controles y su señalización visible.
Más de mil radares en las carreteras: así es el mapa de vigilancia en 2025
Con estos 32 nuevos dispositivos, la DGT ya supera el millar de radares activos en las carreteras españolas, excluyendo Cataluña y País Vasco, que tienen competencias propias. El parque nacional de cinemómetros incluye más de 700 radares fijos, 142 de tramo y un número creciente de radares móviles y de helicóptero Pegasus, lo que convierte a España en uno de los países más vigilados de la Unión Europea en este aspecto.
La inversión en tecnología no se limita a sancionar: el objetivo declarado de la DGT es reducir el número de muertos y heridos graves, y para ello apuesta por la transparencia (publicando la ubicación de los radares), la renovación de los equipos y la colaboración con las fuerzas de seguridad locales.
¿Qué hacer si recibes una carta informativa?
Si al regresar de las vacaciones encuentras en tu buzón una carta de la DGT informando de un exceso de velocidad detectado por uno de estos nuevos radares, no tendrás que pagar ninguna multa —al menos durante este primer mes—. Sí es recomendable revisar el trayecto donde se ha producido la infracción y adaptar la conducción, ya que, pasado el periodo de aviso, la reincidencia supondrá sanciones económicas y pérdida de puntos en el carnet.
La DGT insiste en que la ubicación de estos dispositivos está debidamente señalizada, y recuerda que la mejor forma de evitar sanciones y, sobre todo, accidentes, es respetar los límites y adaptar la velocidad a las condiciones de la vía.
Los nuevos radares llegan para quedarse, y lo hacen en un contexto de mayor concienciación y control, donde la seguridad vial se sitúa en el centro de la estrategia de movilidad para los próximos años. El reto para los conductores, más allá de evitar una multa, es contribuir a que el regreso de las vacaciones no se convierta en una cifra más en las estadísticas de siniestralidad.

