Decidió dar a conocer públicamente el despido después de recibir una tarjeta de Navidad de la empresa
Que las cosas están mal y hay que tragar con lo que sea, o con lo que uno esté dispuesto a aguantar, es sabido, aunque parece ser que en algunos sitios te ponen en la calle a la que te descuidas por motivos absurdos y hasta ridículos.
Es el caso, según da cuenta ‘Associated Press‘, de un cartero jubilado que ha denunciado su despido como encargado de dar la bienvenida a los clientes de una tienda en el norte de Michigan, tras correr a un estacionamiento próximo con el loable propósito de sofocar el incendio de un vehículo.
David Bowers, de 62 años, dijo que tomó un extintor después de que un cliente entró en la tienda ‘Meijer’ en Gaylord el mes pasado pidiendo ayuda. Meijer, una cadena de la región centro-norte de Estados Unidos, no hizo comentarios específicamente sobre el caso, pero indicó en cambio que cuenta «con políticas sobre qué hacer en situaciones de emergencia».
LA ‘EXPLICACIÓN’
«El supervisor me dijo que mi corazón estaba en el lugar correcto pero no mi cerebro», dijo Bowers al canal de televisión ‘WPBN-WTOM‘.
Su esposa, Lynn Bowers, dijo que han decidido ahora ar a conocer públicamente el caso después de recibir a modo de choteo una tarjeta de felicitación de Navidad de la ‘famosa’ Meijer, hace apenas un par de días:
«Me enfureció lo de la tarjetita. No lo podíamos creer. Era el trabajo perfecto para él. Le encanta hablar con la gente».
El tema es que un tal Ken Kuzon necesitó ayuda para apagar un incendio en la guantera de su camioneta el 14 de noviembre, así que Bowers salió de la tienda y simplemente le entregó un extintor a Kuzon. Las llamas fueron sofocadas en cuestión de segundos:
«Mi camioneta se habría quemado por completo… creo que esto es ridículo. ¿Por qué habría de ser sancionado por ser un buen samaritano?», dijo Kuzon.
COMUNICADO
La cadena Meijer, con sede en Grand Rapids, emitió un comunicado en el que sugiere que Bowers no debería haber corrido hacia el vehículo.
«Contamos con procedimientos de seguridad muy claros para situaciones de emergencia, y capacitamos a todos nuestros miembros del equipo sobre tales procedimientos», señaló Meijer. «Tales procedimientos ayudan a garantizar la seguridad de todos, tanto de clientes como de miembros del equipo, y nuestros miembros saben que hay consecuencias cuando no los siguen».
Bowers había trabajado en Meijer por aproximadamente cuatro años y medio. El y su esposa trabajaron por años entregando cartas en el área de Detroit antes de jubilarse del Servicio Postal de Estados Unidos y mudarse al norte de Michigan.
