Mil perdones

Perdón porque no me extienda/ en lo que no me concierne,
perdón si os ha parecido/ que os he metido en un brete,
perdón por decir las cosas/ al tuntún y a mi manera,
perdón si a mi edad me pongo/ todo el mundo por montera.

Perdón por ser como soy/ si hay algo que perdonar,
y si no lo hay, ¡qué bueno!,/ ya me he ganado el jornal.

Perdón por decir “te quiero”/ tantas veces y a deshora,
perdón si me he propasado/ al amar todas las cosas,
perdón por decir que no/ cuando he debido decirlo,
perdón por no sentir pena/ de que aún me ría en el circo.

Perdón por ser como soy/ si hay algo que perdonar,
y si no lo hay, ¡qué diver!,/ otra canción que cantar.

Perdón por no creer en nada/ con todo lo que he creído,
perdón si la luna hace/ tan buenas migas conmigo,
perdón por soñar despierto/ o por llorar sin motivo;
si no entiendes nada de esto/ creo que estás algo perdido.

Perdón por ser como soy/ si hay algo que perdonar,
y si no lo hay, ¡qué sano!,/ otra flor en el ojal.

Perdón por vivir al día/ y no saber qué día es,
perdón por andar luchando/ contra tigres de papel,
perdón por quererte un huevo/ sin saber por qué ni cuándo,
perdón por haberme creído/ que yo soy el rey del mambo.

Perdón por ser como soy/ si hay algo que perdonar,
y si no lo hay, ¡qué guay!,/ hoy tenemos que follar.

Perdón por no hacer mucho caso/casi nunca de banderas,
perdón por haber pensado/que en el mundo no hay fronteras,
perdón por caer rendido/ante una puesta de sol,
perdón si he consumido/sexo, droga y rock´n´roll.

Perdón por ser como soy/ si hay algo que perdonar,
y si no lo hay, ¡qué ritmo!,/ otro golpe de tamtan.

Perdón por cantar canciones/ que nadie me había pedido,
perdón por mis emociones/ en el borde del abismo,
perdón porque desconozca/ algún daño que haya hecho,
perdón porque a buenas horas/ diga que no soy perfecto.

Perdón por ser como soy/ si hay algo que perdonar,
y si no lo hay, ¡qué grande!,/ va este brindis por Alá.

Perdona Julio José/ por no haberte hecho feliz,
aunque tienes tú la culpa:/ ¡haberme elegido a mí!,
de todos modos me quedan/ todavía muchos cartuchos,
si no que se lo pregunten/ a alguien a quien quiero mucho.

Perdón por ser como soy/si hay algo que perdonar,
y si no lo hay, ¡qué chupi!,/ otros cuerpos más vendrán.

Perdón si no siempre he hecho/ las cosas como es debido,
perdón si pequé de humano/ y errores he cometido,
perdón por no arrepentirme/ de lo que no había remedio,
perdón pero no me enjaulen/ en nichos de cementerio.

Perdón por ser como soy/ si hay algo que perdonar,
y si no lo hay, ¡qué lindo!,/ otro mundo que crear.

Perdón si me muero un día/ aunque no lo haya querido,
perdón si en medio del cielo/ me tiro a los angelitos,
perdón por volverme estrella/ en la cima del Olimpo:
prefiero estar con Ganímedes/ que saber saltar al plinto.

Perdón por ser como soy/ si hay algo que perdonar,
y si no lo hay, ¡qué rico!,/ este cielo mola más.

Perdón por nacer de nuevo/ cada día por la mañana,
perdón por bailar desnudo/ en medio de la calzada,
perdón por pedir perdón/ yo les pido mil perdones,
y si se enfadan, peor/ que me importa tres cojones.

Perdón por ser como soy/ si hay algo que perdonar,
y si no lo hay, ¡qué sed!,/ ponme un cóctel de champagne

(Bajando del cementerio de Charf, Tánger)

Autor

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

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Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

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