El Algarve, un lugar donde el verano no acaba: cinco playas templadas y cinco pueblitos blancos para alargar la sensación estival
En el Algarve el verano no termina cuando marca el calendario. En esta tierra de cielos azules, luz brillante y vida slow, la vida corre despacio y hasta las temperaturas suaves se resisten a abandonarlo. Es una buena época para pasear por sus pueblos costeros, lanzarse a recorrer caminos libres de gentío, descubrir islas vírgenes a pocos minutos en barco o dejarse llevar por la música de un fado al caer la noche bajo un baño de luna clara… Cada experiencia es un recordatorio de que el verano aquí no termina. Un clima generoso, un litoral de 200 kilómetros libres de gentíos, las mejores playas de Europa y la promesa ...