Me dicen y leo que Guardiola se forma a raudales gracias a su estancia en Nueva York. Sin duda regresará reinventado para acometer retos mayores.
Me lo imagino -metafóricamente hablando- en lo alto de su alto rascacielos de prestigio, divisando el entorno y estudiando nuevas jugadas. Nuevos momentos mágicos para su vida y la de los suyos.