Prepárense a ver en el Nou Camp un caja de resonancia mundial. Ya comenzó anoche con dos salvas de gritos a favor de la independencia en las postrimerías del encuentro Barça-Spartak de Moscú. En el partido del 7 de octubre contra el Real Madrid puede haber un clamor de órdago.
No es lo de siempre. Se perciben indicios de rebelión (pacífica pero rebelión al fin y al cabo) en la sociedad civil catalana.
Al tiempo.