Hacía un buen puñado de años que no entraba en la Sala Vinçon en el Paseo de Gracia barcelonés. Uau. He encontrado esta tarde que es un espacio fastuoso. Y la terraza del interior, un hallazgo.
Recuerdo mi primera incursión allí, hacia 1977. El poeta Leopoldo María Panero dictó una desordenada conferencia con universitarios desparramados por el suelo, incluido un conocido catedrático de la Universidad cuyo nombre no recuerdo. Éste le espetó ante el manojo desordenado de papeles del poeta:
-Joven, le sugiero que numere las páginas. Ayuda cuando uno pierde los papeles.
(¿Qué se hizo de Panero? ¿Continúa ingresado en un centro psiquiátrico? ¿Falleció? Cómo nos marcó a muchos su fulgurante intervención en la película «El desencanto»…)