Leo con devoción varios capítulos de la biografía de Walter Isaacson sobre Steve Jobs en la barcelonesa librería La Casa del Libro de la Rambla de Cataluña, antigua «Bertrand». Fascinantes pasajes sobre la psique profunda del genial inventor. Especialmente en lo relativo a su capacidad de distorsionar la realidad y su hábito de clasificar a sus colaboradores en óptimos o pésimos.
Vaya vida más singular la de Jobs. Cómo se hizo consciente de que él era especial y cómo luchó contra viento y marea para implementar sus ideas. Pero también, qué claroscuros en su manera de relacionarse con los suyos. Romanticismo y crueldad a la par.
Espero poder leer pronto esta biografía de cabo a rabo.