Gran privilegio el mío anoche: asistí al Auditori de Barcelona y desde la segunda fila pude escuchar la sinfonía cinco en do menor de Ludwig van Beethoven a cargo de la Orquesta Sinfónica de Radio Colonia WDR, dirigida por el finlandés Jukka-Pekka Saraste.
Qué gran espectaculo tener a los músicos casi a tocar, observar sus gestos y en especial el brío en la utilización de los violines…
Cuánta energia humana se concentra en un concierto. Cómo el todo es una mezcolanza de tantos y tantos detalles. Gran privilegio anoche, sí.