Pregunto a mi interlocutor, un chileno largo tiempo enraizado en Madrid:
-¿Qué tal por allí el consumo?
-¡Muchísimo consumismo!-me contesta
No me lo puedo creer. Espeto:
-Pero si en Barcelona se vende muy poco…
Me contesta:
-Pues aquí todo es con-su-mismo: cada uno con-su-mismo corte de pelo, con-su-mismo traje, con-su-mismo coche…
(¿Qué serían las crisis sin humor?)