Es lo que impera hoy en Barcelona: frío suave. Hace sol y luz. Buenas condiciones para pasear y oxigenarse. Ante el frío la contaminación se va como por ensalmo.
Recibo noticias de mi apreciado amigo Carlos Blanco. Es el más enciclopédico de mis interlocutores. Deduzco de su misiva digital que está en plena ebullición creativa.
Me reseña que tras Harvard -donde mantuvimos algunos encuentros- ha tenido una estancia en Oxford.
Cuánto talento el de Carlos. Cuánta densidad de ideas en su cabeza.
Si de mí dependiera, lo declararía bien del patrimonio cultural español.
(Un abrazo, Carlos, desde Barcelona a Pamplona).